Un liderato muy sufrido

Racing-Pontevedra en A Malata
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Aún no será definitivo hasta que la jornada acabe esta tarde y solo es la sexta jornada del campeonato liguero, pero el Racing ayer se acostó de líder del grupo I de la categoría de bronce. La victoria que sumó sobre el Pontevedra sigue demostrando que esta temporada quiere ir en serio, muy en serio, desde el principio. Pero no fue un triunfo fácil, sino que se decidió en los últimos minutos, después de que el cuadro verde fuese superior durante la primera parte y su rival mejorase sus prestaciones después del descanso. Sin embargo, una jugada de calidad entre Peláez y Pablo Rey terminó con el gol de este, que dejó los puntos en casa.
Racing y Pontevedra ofrecieron desde el primer minuto un duelo intenso, pero de acierto escaso. De hecho, las llegadas –sobre todo a la portería visitante– fueron constantes en los primeros minutos, aunque sin la claridad que se necesitaba. Así, en la primera mitad la presencia de los dos porteros pasó casi inadvertida, ya que el juego se quedaba en el centro del campo a la espera de encontrar el acierto de un racinguista en el pase definitivo, mientras que el cuadro granate se conformaba con mantener su puerta lejos de todo peligro.
El Pontevedra se fue estirando con el paso de los minutos y así llegaron sus mejores oportunidades de este período –un disparo Campillo que se fue desviado fue la más destacada–. Sin embargo, fue el Racing el que dispuso de la ocasión más clara para marcar con una acción en la que el pase de Vela desde la derecha dejó solo a Marcos Álvarez ante el portero rival que, sin embargo, tuvo el acierto para desviar la pelota a saque de esquina.

cambios
Las tornas cambiaron un tanto en la segunda parte, con el Pontevedra mejor plantado sobre el campo y aprovechando las bandas para generar peligro sobre la portería racinguista. Un disparo de Borjas desviado por Mackay fue la más clara ocasión del conjunto visitante para estrenar el marcador, pero de todas formas el cuadro verde siguió disponiendo de ocasiones para marcar, como un mano a mano de Joselu que no acertó con la portería visitante con su lanzamiento después de recibir un pase interior.
Los minutos iban así transcurriendo e, igual que para el Pontevedra el empate no era del todo malo, para el cuadro verde sí era menos de lo que esperaba. Sus intentos en los compases finales no tuvieron la claridad necesaria, pero cuando menos se esperaba que pudiese llegar, el gol apareció a menos de diez minutos para el final del tiempo reglamentario. Una acción de idas y venidas sobre ambas porterías finalizó con un pase interior de Peláez sobre Pablo Rey que, solo delante del portero visitante, lo dribló para marcar a puerta vacía. Fue el tanto que le dio al cuadro verde la victoria que le hace dormir de líder. Puede que no sea más que una anécdota, pero es el indicio de lo que espera.

Un liderato muy sufrido