El anfitrión del hombre más rico del planeta dice que "Slim quiere una casa en Galicia"

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Es propietario y presidente del consejo de administración del Grupo Empresarial Ángeles, se llama Olegario Vázquez Raña y en su caserío de Avión (Ourense), donde está descansando, ha alojado al hombre con el patrimonio más abultado del planeta, Carlos Slim Helú, que ahora quiere una vivienda en Galicia.

Ambos, septuagenarios y ricos, han disfrutado de las fiestas locales de San Roque, y el anfitrión cuenta que su "buen amigo" Slim está tan impresionado y le gusta "tanto el pueblo" que "ayer mismo, antes de irse, me comentaba que se le antoja tener una casa por aquí. Ojalá lo pueda conseguir".

Lo cuenta Vázquez Raña, que recibe a Efe en el bar Moncho, en la terraza, "porque hace bueno, buen día". En la mansión ha celebrado el aniversario de su mujer, Ángeles Aldir, a la que cariñosamente llama 'Gela', y al cumpleaños han venido "nuestras amistades", algunas tan ilustres como Slim o el fundador del grupo Inditex, Amancio Ortega.

Carlos Slim y Olegario Vázquez Raña han paseado por este municipio, de dos millares de habitantes, sin escolta. "Ni él debe nada, ni yo debo nada. No le hacemos daño a nadie. ¿Para qué íbamos a ir con seguridad?", expone el segundo.

Antes de llegar al establecimiento hostelero, Vázquez Raña ha estado comiendo higos. "Me gusta mucho la fruta natural del propio árbol. Ahorita hemos estado cogiendo unos higos, es el tiempo de ellos". Aún con todo, su predilección la tiene clara: las cerezas.

Adora la gastronomía de esta tierra. "¡Ufffff!... toda", exclama, "el marisco me gusta mucho, y el arroz con pollo... Yo soy de muy buen diente, ja, ja, ja". "Si hasta me escapo a Portugal para comer el bacalao", puntualiza.

En su conversación, se reserva un hueco para la crisis económica. No es pesimista. Según sus cálculos, España, como máximo en año y medio, vuelve a ser el país que era antes. "¿Por qué? Porque hay buenos hombres de negocios y buenas empresas que exportan".

"España -prosigue- lo tiene todo, todo, es un país muy fuerte. Ha tenido una mala racha", que forma parte de una recesión que ha afectado al mundo entero, y todavía "no ha podido salir" de esta situación pero lo hará "rápido".

"Yo confío mucho en el presidente" Mariano Rajoy, porque "es un hombre muy preparado. Creo que sabe efectivamente lo que tiene entre manos" y cómo sacar al país adelante. "Lo va a conseguir", sostiene.

Y aprovecha Olegario para referirse, dentro de los sectores estratégicos, al naval, y del gallego remarca que intervino "en algunas cosas por amistad, para que los astilleros tuvieran contratos. Hice todo lo posible por los gallegos y el asunto ha ido e irá bien".

Mientras habla, gira la cabeza para seguir la partida que se disputa en una de las mesas de esta cafetería. "Mis invitados han estado tan bien aquí", rememora. "Avión es muy tranquilo y la gente viene a estar relajada. No pensamos en nada más que en echar una partida de dominó", apunta, y del comentario pasa a la carcajada.

Al bar Moncho suele ir por la tarde, juega, y después "cenar y dormir".

¿El secreto para resultar vencedor en el dominó? "Tener suerte y que vengan buenas fichas. No hay otro".

¿Y el éxito en los negocios? Ahí Olegario Vázquez Raña recuerda a sus padres, emigrantes, y cita una frase de su madre: "Mi mamá a mí me decía, mira, tú eres muy trabajador y la gente que es trabajadora, seria y responsable, normalmente va a ser gente importante o rica. Pero lo relevante no es eso, es que sepas cómo gastar el dinero".

Hace un inciso: "¡Aprendí demasiado bien!". Y, de nuevo, risas.

Sin embargo, pese a sus varios negocios, cuenta que su "empresa más importante" es la familia. Menciona a su esposa, a sus hijos María de los Ángeles, Mónica y Olegario, y a todos sus nietos. No se confunde con los nombres, tampoco con las edades, que va enumerando.

Olegario padre no concibe la jubilación, pero sí dejar paso. "Yo no me retiraré hasta que me muera. Sin embargo, hace años que mi hijo Olegario es el director general de todo el holding. Así yo tengo más tiempo para poder salir".

Cita sus otros cargos: miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) y presidente de la Federación Internacional de Tiro, y concreta: "Siete meses al año estoy dedicado al deporte y los otros cinco al otro trabajo".

Madrid, Tokio y Estambul son las candidatas para los Juegos Olímpicos de 2020, pero en el corazón de Olegario gana la primera. "Yo pienso y creo que Madrid debe ganar. Se ha hecho un trabajo fuerte. No soy la persona indicada para hablar de ello porque mi corazón piensa más en Madrid que en otras ciudades. No le veo defectos a Madrid, ninguno. Es la mejor ciudad y la que debe ganar".

A Galicia no solo viene en verano, tampoco al resto de España.

Este 2013 ha estado en Pamplona, por Sanfermines; en Granada, "atendiendo una Copa del Mundo de Tiro", en Asturias, y ahora en Avión.

Olegario disfruta charlando con los vecinos de este núcleo ourensano, que se detienen a saludarlo. Su estupenda apariencia física, algo que le comentan mucho, la achaca a "ser feliz".

"Yo recomiendo tranquilidad, felicidad, no tener problemas y ver la vida siempre con alegría. ¿Pero, no estoy tan bien, no?", pregunta a Efe.

Tal cuestión se la plantea alguien que se define como "totalmente normal" y que valora a la gente "decente que dice siempre la verdad".

En los balcones de las casas de Avión, tierra de emigrantes, ondean banderas mexicanas, gallegas, españolas y venezolanas.

 

Ana Martínez

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