Neda brilló de nuevo como “la capital del trigo que fue en el siglo XVIII”

Festa do Pan de Neda
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El pan de Neda volvió a protagonizar una de las ferias más concurridas de la comarca cada verano y que cuenta ya con el reconocimiento de fiesta de interés turístico de Galicia.


Mas de mil personas se pasaron ayer desde primeras horas de la mañana por el paseo para disfrutar de una jornada no solo gastronómica sino que sirve de punto de encuentro de vecinos, conocidos y visitantes cada mes de septiembre, sirviendo también de despedida para los muchos veraneantes que frecuentan la zona en los meses estivales.


Los puestos de panaderías acumularon colas de personas para que todos los visitantes pudiesen llevarse el pan con más fama de la zona, además de repostería de todo tipo. Asimismo, otros puestos de venta animaron a un paseo por el recinto en horario de mañana y tarde.


Pero desde la apertura del recinto ferial, la vista estuvo puesta en la calidad y cantidad de empanadas que se presentaron al concurso, una novedad que llega este año a su segunda edición y que, a juzgar por el alto número de participantes–21 empanadas en el apartado de no profesionales– ya está consolidada. El jurado cató así las piezas de todos los concursantes y determinó los ganadores, que recibieron una pieza escultórica, tras el pregón de Avelina Amado y antes de la comida popular.


La docente nedense, que este año recibió la medalla al mérito civil, destacó en su intervención el valor de esta fiesta popular no ya solo como exaltación de la calidad del pan de Neda y de sus productos auténticos y genuinos, sino como lugar de convivencia y de reunión de amigos.


Avelina Amado recordó cuando años atrás ella misma tomaba parte en este evento, con la panadería Andrés Amado Liñares –Forno Liñares– de sus padres. Ahora, aunque ha apartado su faceta de panadera por la de docente en un centro de formación profesional, continúa aportando sus conocimientos a su alumnado. Así, entre los asistentes se encontraba una de sus pupilas – Yamila Sidati Novo–, que recientemente ha estado en las olimpiadas de FP en Rusia participando en la especialidad de panadería.


La pregonera retrocedió a la época en la que Neda se convirtió en proveedora de la Armada inglesa, con la elaboración de galletas y bizcochos que se conservaban durante meses y que acompañaban a los marinos en sus travesías. Neda fue, de hecho, la capital del trigo de Galicia en los siglos XVII, XVIII y parte del XIX y el río Belelle calificado como uno de los que mejores aguas tenía en el país, de ahí que se le atribuyese a este ingrediente, en parte, la calidad de su pan.


La pregonera se mostró orgullosa de ensalzar las bonanzas de esta feria y no dudó en definirla como “festa do pan e das ilusións”, porque en ella pueden encontrarse, además de productos gastronómicos, “caras amigas, cheiros familiares e moita alegría”.


El alcalde, Ángel Alvariño, y el exregidor, Jesús Ignacio Cabezón, fueron los encargados de entregar los premios en un acto que contó también, entre otras autoridades, con la presencia de la diputada provincial Ana Lamas.


Tras la entrega de galardones a los premiados, se celebró la comida popular, con churrasco, empanada y dulce y pan de la villa y, ya en la jornada de tarde, la música animó la fiesta, con espectáculos y talleres dedicados especialmente a los más pequeños.

Neda brilló de nuevo como “la capital del trigo que fue en el siglo XVIII”