El Covid-19 se ralentiza en España con la cifra más baja de muertes desde marzo

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, comparece en rueda de prensa en La Moncloa para informar sobre la evolución de la pandemia del coronavirus | borja puig
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El número de muertos por coronavirus desciende en España por cuarto día consecutivo y, aunque continúa por encima de los 600, sigue cayendo el ritmo de contagios, que supera por poco el 3 %, y disminuye de forma significativa la presión asistencial en los hospitales y en las UCI. 

Esta situación parece evidenciar que la curva se aplana de forma decidida, pero las autoridades y expertos advierten de que el descenso será largo.

En la vigésima tercera jornada del estado de alarma se contabilizaron 637 muertes, la cifra más baja desde el 24 de marzo (514), y 313 menos que la del fatídico récord de 950 del pasado jueves, sin perder de vista que, en este momento, España es el país con mayor porcentaje de muertos por millón de habitantes. 

Las personas hospitalizadas se elevan a 60.000 y los pacientes que pasaron por las UCI, pese a que los datos no son uniformes, suman 6.931, 70 más que ayer, y un incremento del 1%, lo que podría amortiguar la situación más crítica de estas unidades prevista a finales de marzo para las dos primeras semanas de abril.

Los pacientes dados de alta suman ya 40.437, casi un tercio del total de afectados. 

La doctora María José Sierra, del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, señaló, tras la reunión del comité de gestión técnica, que los datos confirman la tendencia descendente que se viene observando desde hace unos días y que será importante consolidar a lo largo de esta semana. 

“Con toda la prudencia con la que siempre acogemos los datos, estos siguen confirmando la tendencia de estabilización y ralentización”, afirmó el ministro de Sanidad, Salvador Illa, quien matizó que, a pesar de ello, “no hemos terminado, ni mucho menos, y ahora hay que abordar la segunda etapa, la de doblegar la curva”. 

Esta fase de ralentización está previsto que dure hasta finales de abril, si bien a partir de la próxima semana se reinicia como mínimo la actividad económica “hibernada” alrededor de la Semana Santa, lo que obligará a adoptar alguna de las medidas en las que se está trabajando, en España para la fase de transición, conocida como fase de “desescalada”. 

Todas las comunidades autónomas, salvo Castilla-La Mancha y Cataluña, dan ya muestras de estar controlando la propagación del virus entre su población al tener un “número reproductivo básico” (promedio de casos secundarios que causa una persona infectada) por debajo de 1.

No obstante, tanto Castilla-La Mancha como Cataluña están también muy cerca del 1, en concreto, 1,09 y 1,03, respectivamente, además de las ciudades autónomas de Ceuta (1,36) y Melilla (1,3). 

Así se extrae de los últimos datos publicados por el Instituto Carlos III, correspondientes al domingo 5 de abril, en los que, a nivel nacional, el número reproductivo básico (R0) se situaba en el 0,94, cuando los casos de contagiados notificados era de 130.759. 

Frente a estos datos, Illa señaló que se está ya trabajando en medidas de transición en base a cuatro criterios: la prudencia, la evidencia científica, el respeto a los derechos y libertades de los ciudadanos y con anticipación. 

Y “sin descartar nada”, ha dicho Illa, para asegurar que esas medidas serán consensuadas con las comunidades autónomas.

Asimismo, Illa señaló que el Covid-19 es “la mayor emergencia sanitaria en 100 años”.

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