La esgrima “capta” en época de coronavirus

Imagen de una de las actividades promocionales llevadas a cabo por el club ferrolano en anteriores campañas | ctaf
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Un mes. Eso es lo que, de momento, ha podido permanecer abierto el Club Tres Armas departamental después de su regreso a la actividad tras el primer estado de alarma del pasado mes de marzo. La entidad con sede en FIMO retomó sus entrenamientos a principios de octubre, si bien con las actuales restricciones tanto por parte de la Xunta como del Concello departamental tuvo que parar su corta campaña, esperando volver a coger sus armas a partir del próximo día 10. .Un parón tras el que el club departamental regresó con ganas, merced al gran interés despertado por esta disciplina  –deporte individual y sin contacto–, así como por las condiciones de su local de entrenamiento. “Trabajamos en el ‘hall’ de FIMO”, indica Emilio Rilo, responsable del club, “hay ventilación y espacio de sobra para mantener distancia. Podemos contar con hasta 20 alumnos, si bien estamos trabajando con grupos de diez”. 

Eso sí, durante estas cuatro semanas en las que Rilo y sus pupilos, tanto pequeños como mayores, volvieron “a la carga”, tuvieron que cambiar sus dinámicas de trabajo, adaptándose a la actual situación de alarma sanitaria. “Ahora los alumnos alquilan el material anualmente, o si quieren lo compran, puesto que no es viable prestarse, por ejemplo, una careta entre varias personas”, señala Rilo, que también indica se han eliminado los juegos en grupo más habituales antes de la pandemia en las clases de los más jóvenes, sustituyéndolos por “un trabajo más físico, de fuerza, salto, etc.”. 

Un movimiento más que necesario en estos días de encierro en los que actividad física puede servir como válvula de escape y asimismo para mantener una vida más sana. “Hacemos un circuito de calentamiento, individual y también asalto y clase con mascarilla”, añade Rilo, como otros de los obligados cambios en estos tiempos “coronavíricos”.

Crecimiento
Todos los días de la semana, de 18.00 a 21.00 horas –si bien ahora hay que esperar a ver qué sucede la próxima semana–, la actividad del Tres Armas llena el vestíbulo del recinto ferial, y lo hace tanto con viejos alumnos como con nuevos. “Hay gente de otros lugares que viene a estudiar aquí y quiere continuar con la práctica, militares, niños y niñas...”, explica el preparador, “la gente tenía muchas ganas de volver a hacer actividades”. Y entre los “antiguos”, nombres como el de la internacional Clara Amado, Pablo Basterrechea, Marta Castro, Salvador Fábregues... que continúan con ficha en la entidad en previsión de que esta campaña, en la que cursan estudios en la universidad, volverán más a menudo a casa y continuar así con su deporte, además de echar una mano en la logística de la entidad. “Es también una manera de que el club siga creciendo”, indica Rilo. 

Sin competición
Un trabajo diario que, de momento, no tiene como objetivo la preparación de ninguna competición. “Tenemos licencias nacionales y gallegas pero no tenemos intención de ir a competiciones”, indica el técnico. Si bien sí que estas continúan en función de unos borradores que, por ejemplo, el pasado fin de semana tenían previsto un Nacional en Valladolid que finalmente se suspendió, mientras que en Madrid también ha habido cierta actividad. 

Mientras tanto, en el Tres Armas seguirán durante estos días a la espera de que llegue la próxima semana para poder seguir ofreciendo un tiempo de deporte para poner a punto cuerpo y mente.

La esgrima “capta” en época de coronavirus