La crisis industrial de Ferrolterra marca la agenda política gallega

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La crisis industrial y económica de la comarca de Ferrolterra continúa marcando la agenda política gallega. Tras el anuncio del cierre definitivo de Siemens Gamesa en As Somozas de la pasada semana y la valoración negativa de las pruebas con biocombustibles en la central pontesa de Endesa el martes, las reacciones no se han hecho esperar. Si bien el miércoles se caracterizó por el aluvión de respuestas al anuncio desde los ámbitos sociales, políticos y empresariales, no fue hasta ayer cuando dio comienzo la auténtica respuesta pública –y consecuente intercambio de acusaciones y reproches– de los partidos con representación en la comunidad.

Así, la jornada política comenzó con un encuentro a las once de la mañana en el centro cultural Torrente Ballester de la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, y el diputado Ramón Fernández con los alcaldes de Moeche, Fene y San Sadurniño, Beatriz Bascoy, Juventino Trigo y Secundino García, respectivamente, junto con el portavoz de la formación en Ferrol, Iván Rivas. Pontón, en una comparecencia posterior ante los medios, acusó a los gobiernos central y autonómico de “falta de compromiso” real con la comarca, señalando que el primero lleva “décadas practicando unha política de desmantelamento do sector naval”; y que el segundo carece de “política industrial (...) e dunha estratexia para salvar o tecido industrial e productivo”.

En este sentido, los nacionalistas reiteraron que las acciones para revertir la situación deben centrarse en cuatro polos principales: la central de Endesa de As Pontes, la factoría de Siemens Gamesa de As Somozas, los astilleros de Navantia –en estos tres casos mediante la búsqueda de sinergias que liguen la producción eólica a la fabricación de componentes en Galicia– y la recuperación de la ría. “De nada valerán fotos, nin máis mesas sociais (...) se despois falta compromiso político real para sacar adiante as propostas que precisa Ferrolterra”, apuntó la portavoz.

Reunión telemática
Poco después, pasado el mediodía, se celebró un encuentro telemático entre los alcaldes de la comarca y representantes sindicales –CCOO y CIG– y empresariales –Cofer, AEF y AJE– para analizar la situación industrial de Ferrol, Eume y Ortegal. El encuentro, al que no acudieron los regidores del BNG presentes en la anterior reunión por los cambios de última hora en el mismo –en un principio iba a ser presencial con una representación limitada–, se saldó con la exigencia al Gobierno central y a la Xunta de que “se involucren directamente na busca de solucións”.

Desde el Concello se anunció, del mismo modo, que se había acordado la próxima celebración de una mesa de trabajo en la que participarían los mismos actores de la reunión, además de invitarse a participar a representantes de los ejecutivos central y autonómico. Igualmente se propuso, en lo referente al sector energético, que las futuras pujas de renovables en la comunidad estén ligadas a la fijación de empleo y al “desenvolvemento de proxectos industriais”. Por último, los asistentes mostraron su apoyo unánime a la convocatoria de huelga general del próximo 25 de febrero.

La última intervención presencial de la jornada tuvo lugar a las cinco de la tarde frente al teatro Jofre, tras un encuentro mantenido entre el alcalde, Ángel Mato, y el secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero. El líder de los socialistas propuso el desarrollo de un plan industrial “prioritario” para el área, el cual, aseguró, llevarán próximamente al Parlamento gallego para su posterior debate. Caballero señaló que la Xunta recibiría “desde o Estado e desde os fondos europeos” una partida superior a los 1.100 millones de euros, de los cuales una parte podrían destinarse a Ferrolterra “para conseguir ese desenvolvemento, que é fundamental”.

Otras reacciones
Además de los mencionados encuentros presenciales, la jornada de ayer contó con otras tantas reacciones por medio de comunicaciones oficiales. Por una parte, el delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, anunció una inminente nueva reunión de la Mesa de Transición das Pontes –no concretó la fecha– a la vez que expresó “a súa indignación” con la decisión “unilateral” de la eléctrica de cerrar las instalaciones pontesas. Losada apeló, además, al “traballo conxunto de traballadores e administracións” para revertir la situación, poniendo como ejemplo la situación de Alcoa.

Por otro lado, el PP de Ferrol centró su intervención en destacar la pérdida de densidad poblacional del área en las últimas cuatro décadas debido, en parte, a la “tasa de paro (...) y la tasa de actividad más bajas de Galicia”. Los populares, no obstante, mostraron su apoyo a la huelga general del próximo día 25 “y a cuantas acciones sirvan para aportar soluciones urgentes y concretas” para el área, asegurando, además, que el futuro de la misma “está por encima de cualquier interés partidista”.

Del mismo modo se expresó la formación Unidas Podemos, tanto a nivel local como autonómico, que mostró su apoyo a la protesta convocada por los sindicatos. El partido reiteró que la situación, que “vén de lonxe” derivaba de “a complicidade coas grandes empresas” de la Xunta.

Manifestación del naval
En paralelo a las respuestas políticas durante la jornada de ayer, numerosos trabajadores de Navantia y las industrias auxiliares realizaron ayer una pequeña manifestación para dar visibilidad a la problemática del sector ante la falta de carga de trabajo hasta la construcción de las fragatas F-110. La movilización, que partió de la puerta de la antigua Bazán a las diez de la mañana, concluyó ante el consistorio ferrolano, tras la cual representantes del comité de empresa se entrevistaron con el alcalde para expresarle sus inquietudes.

El presidente del organismo de representación, Emilio García, expresó tras el encuentro que “o futuro da comarca cada día pinta peor e os únicos que estamos resistindo somos nós”, afirmando que “hai un montón de oportunidades industriais que temos que aproveitar e que a dirección de Navantia e o Goberno non están aproveitando”. El presidente se lamentó de que la propuesta de construcción de un dique cubierto y la modernización de los astilleros “estase reducindo e incluso cancelando” y que nadie les está ofreciendo ninguna clase de explicación. “Isto non pode seguir así, nós necesitamos que polo menos alguén nos reciba, nos diga que futuro teñen para nós”, expresó el representante.

Por su parte, el alcalde, Ángel Mato, se puso “a disposición do comité de empresa para xestionar esa reunión en Madrid”, esperando que esta pueda tener lugar a lo largo del próximo mes de febrero. En este sentido, el regidor expresó que el Gobierno central debía “poñer enriba da mesa alternativas industriais para a empresa pública Navantia”, mostrando su preocupación por “unha serie de cuestións que están sen decidir”, poniendo como ejemplo el mencionado dique cubierto.

Transportistas de As Pontes
Otro de los sectores más afectados por la crisis industrial, especialmente por el cierre de la central de As Pontes, es el de transportistas de carbón, que ayer mismo anunció que está desarrollando medidas de protesta para oponerse a la decisión de Endesa de cesar la producción en la factoría pontesa.

El representante del colectivo, Manuel Bouza, afirmó que “mientras haya por donde darle a Endesa soluciones y darle caña, lo vamos a hacer”. El transportista acusó a la eléctrica de mentir sobre los resultados de las pruebas con biocombustibles. “Sabemos que de todo lo que dijo, nada es verdad, así que ahora tenemos que darle marcha atrás a todo eso (...). Creo que donde metió más la pata fue en el medioambiente, porque si se puede hacer algo en ese aspecto por Galicia sería quemar los lodos con biomasa”, aseguró. El representante, además, alertó de que la decisión de la eléctrica no solo afectaría al tejido económico de As Pontes, sino que tendría repercusiones en el conjunto de la comarca.

Del mismo modo, Bouza expresó que, a día de hoy, el colectivo continúa sin contar con una respuesta de ninguna de las administraciones a sus peticiones o a los compromisos adquiridos. “Con nosotros nadie se puso en contacto; desde el Gobierno de España ofrecieron, pero nunca dieron nada, ni desde la Xunta de Galicia”, se lamentó el representante. Por último, Manuel Bouza apuntó que buena parte del colectivo había comenzado a buscar actividades alternativas ante la parálisis del transporte del carbón, pero que en cualquier caso, todo ello resulta insuficiente para asumir los gastos derivados de la modernización de sus camiones, que tuvieron que acometer para que estos cumpliesen con los requerimientos ambientales.

ERE en Galicia Textil
Si la situación industrial resultaba ya prácticamente insostenible, esta semana se ha unido el anuncio de la presentación de un ERE de extinción para 20 de los 36 trabajadores de la veterana empresa naronesa Galicia Textil –una compañía con más de 230 años y que en 1983 fue adquirida por Textil Santanderina–. Según recogió esta semana la agencia Europa Press, los motivos de esta decisión son económicos y en la actualidad ya se ha conformado una mesa de negociación con los sindicatos CIG y UGT.

No obstante, desde la parte social ya se ha advertido de que no se va a aceptar el despido de más de la mitad de la plantilla, amenazando con movilizaciones de no retirarse el ERE. Las centrales apuntaron ayer mediante un comunicado que la empresa ya redujo su personal en 2019 mediante un proceso de prejubilaciones, exigiendo una alternativa que permita mantener los empleos. En este sentido, los sindicatos ya han iniciado una ronda de contactos para recabar apoyos institucionales, que comenzará hoy de forma oficial con un encuentro con el alcalde de Neda, Ángel Alvariño, y con varios representantes del BNG comarcal, encabezados por el diputado Ramón Fernández. Así, los nacionalistas reiteraron que esta drástica reducción de plantilla era una muestra más de la deriva industrial de la comarca, acusando nuevamente a los Gobiernos central y autonómico de estar “virados completamente á defensa dos resultados económicos das grandes corporacións.

Extrabajadores de Dianin
Por último, esta semana varios trabajadores de la antigua Dinain –comprada en 2014 por CT Ingenieros–, denunciaron su despido sin aviso previo por parte de la dirección de la compañía, con sede en el polígono de A Gándara.

Según apuntaron los afectados, en un principio cuatro empleados, la empresa se puso en contacto con ellos el pasado 18 de diciembre mediante un burofax para comunicarles su cese –el cual, apuntan, les cogió por sorpresa dado que tres de ellos estaban en un ERTE y el cuarto trabajando desde su domicilio–. Tras muchos intentos de ponerse en contacto con la compañía, los trabajadores finalmente pudieron hablar con el comité de empresa de la misma, que tampoco tenía constancia de la decisión.

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