Quintana, un ídolo fulgurante

Yeferson Quintana fue elegido como el Jugador Estrella Galicia del mes de octubre | R.V.
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Quienes eligieron a Yeferson Quintana como uno de los rostros de la campaña de captación de abonados no se equivocaron. La afición ferrolana bendijo su fichaje desde el mismo momento que se anunció y él, con los dos goles que anotó ante el Pontevedra en el primer partido de liga, avivó ese idilio. Desde ese debut no ha hecho más que corroborar las credenciales con las que llegó al Racing: Un jugador seguro, expeditivo y de los que mandan sobre el terreno de juego.  

Unos méritos que lo llevaron a ser designado como el “Jugador Estrella Galicia” del mes de octubre según los votos emitidos por los aficionados a través de las redes sociales. Quintana aglutinó el 62% de los sufragios emitidos, aventajando a Diego Rivas (21,7%) y a Álex López (16,35). “Quiero agradecer a la afición haberme elegido. Para mí es importante, para seguir ganando confianza. Pero quiero destacar que es un premio al trabajo de todo el equipo”, advertía el futbolista que reconoce que llegó al Racing con la aspiración de “mejorar” y, por su forma de ser, una de las formas que tiene de hacerlo es “llegar a la gente, expresarme en la cancha y ganarme su cariño”. El futbolista sabe, a la luz de otras experiencias previas que ha tenido lejos de su país, que el primer año en un proyecto de estas características “es complicado”, por eso se propuso, desde el principio, “tomarlo con calma y hacer un buen trabajo para no desperdiciarlo. Adaptarse rápidamente es lo mejor que puedes hacer”.        

Y lo cierto es que, a medida que pasan los partidos, Yeferson Quintana se siente cada vez en mejor sintonía con sus compañeros, a los que cada vez conoce mejor, lo que facilita las cosas. “Es importante la comunicación dentro de la cancha porque te tiene atento a lo que pueda pasar”, explica el jugador, que confía prodigarse en su faceta goleadora como ya hizo en el partido ante el Pontevedra: “En el juego aéreo defensivo me siento muy cómodo y cuando voy al ataque siempre trato de buscar la pelota. En Uruguay se marca hombre al hombre y es más difícil hacer gol que acá, donde muchos equipos marcan en zona. Así uno puede entrar más liberado en la zona de ataque”, explica.  

Esta no es la única diferencia que aprecia entre el futbol de su país y el que se ha encontrado a su llegada a España. Aquí, apunta, el trabajo que hace el cuerpo técnico y la preparación física en aspectos como “mantener una buena línea de alimentación”, son más habituales que en Uruguay. También “el ritmo de los partidos y los entrenamientos es distinto. Aquí se juega mucho con balón; allá no, se saltan las líneas, porque los campos no te dejan jugar así”, asegura incidiendo en el hecho de que tener “buen campo y buenos compañeros” le ha dado mucha confianza.

Una sensación que cree que es común en todo el equipo, del que asegura “ha evolucionado” desde el inicio del campeonato, “y el último partido jugamos bien. Es complicado ganar fuera de casa y lo estamos haciendo. El debe que nos queda es ganar en casa”.

Tras la derrota en el primer partido de liga ante el Pontevedra, el cuadro ferrolano ha ido a más y ha llegado a este parón en una buena posición, además de con sensaciones positivas: “La fe está en seguir partido a partido para meternos ahí arriba. Tenemos buenos rivales en el grupo, pero estamos en la pelea, entre los cuatro primeros y a solo tres puntos de la cabeza. Nosotros sentimos que podemos hacerlo”.

Quintana, un ídolo fulgurante