Los vecinos de 26 viviendas de Catabois llevan más de un año esperando internet

Edifico 582 en Catabois
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Las familias que desde julio del año pasado han ido ocupando las 26 viviendas de un edificio de nueva construcción situado en el número 582 de la carretera de Catabois, en las proximidades del Hospital Arquitecto Marcide, llevan meses a la espera de que la compañía Telefónica les instale el teléfono e internet. En realidad ya llevan más de un año, puesto que el constructor del inmueble solicitó dichos servicios en abril del año pasado, como requisito indispensable para que le concedieran la licencia de habitabilidad del bloque de viviendas, que finalmente logró en base a un compromiso por escrito de la compañía de que haría la conexión.
Sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido, los afectados continúan a la espera del enganche, y algunos incluso han estado pagando facturas mensuales, por tratarse de solicitudes de traslado del servicio, si bien la mayoría ya se han dado baja, pero el dinero no les fue reintegrado todavía.
Según la información facilitada por una de las vecinas, María Ángeles Pego González, al parecer, lo que argumentan por parte de Telefónica es que no disponen de nuevas líneas en esa zona, por lo que la compañía tendrá que  instalar nuevos cables desde la central del Inferniño. Les aseguran que están en ello, pero los meses pasan y los afectados no ven ningún avance al respecto.
Les sorprende el hecho de que otro edificio situado en las inmediaciones y construido en la misma época que el suyo sí cuente con teléfono e internet, mientras que el suyo sigue a la espera.
“Estamos al lado de un colegio, un instituto, el hospital, un centro de atención a disminuidos físicos y no disponemos de teléfono e internet en casa”, señala María Ángeles Pego, quien considera ilógico que a estas alturas ocurra algo así en Ferrol. El teléfono fijo es lo que menos les importa, porque todos disponen de móviles, pero internet es un servicio que consideran muy necesario, precisando que, no de ser así, no se pediría para conceder la cédula de habitabilidad.
En el caso de esta vecina, al igual que en algunos otros, se trata de un traslado desde un domicilio anterior. De ahí que siguiesen pagando las facturas –en  su caso dos meses–, algunos de ellos hasta el pasado diciembre.
Las múltiples llamadas de los afectados propiciaron que la compañía les enviase a un técnico, con la misma respuesta siempre de que no había líneas.
En cuanto a las facturas abonadas, realizaron las oportunas reclamaciones y les dijeron que sí lo harían, facilitándoles otro contacto en el que, al parecer, les siguen dando largas.

Los vecinos de 26 viviendas de Catabois llevan más de un año esperando internet