De piropos, modestos y aspirantes

Dopico parece el llamado a ocupar la banda izquierda luis polo
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Racing de Ferrol y Burgos siguen caminos paralelos este año en Segunda B. Son dos modestos con historia, aunque recién ascendidos, que están rindiendo por encima de sus teóricas posibilidades en un grupo como el uno –por presupuesto, número de socios, etc... no se equiparan a formaciones como Santander u Oviedo– pero a los que no se les suele “ir la cabeza” con los buenos resultados. José Manuel Aira no quiere ni oir hablar de play-off hasta que no se llegue al último cuarto de liga y Ramón María Calderé –otro exjugador transformado en exitoso técnico como el central berciano– ha dejado claro que su único objetivo en estos momentos es llegar a las vacaciones entre los seis primeros.
Resumiendo, dos fieles seguidores de la filosofía del “ir partido a partido” que esta semana, además, han intercambiado sinceros piropos vía medios de comunicación. Así, el exbarcelonista Calderé ha dicho del Racing, entre otras cosas, que “es un bloque compacto y lo está haciendo muy bien. Saben jugar con balón, porque les gusta tenerlo, y también sin él. Si está arriba es por méritos propios”, señalaba el preparador catalán. Aira, por su parte, responde con una advertencia dirigida, sobre todo, a su plantilla: “El elogio debilita”, a lo que añade que “si te lo tomas como ‘soy muy alto, muy guapo y muy bueno’ y te relajas, eso puede ser contraproducente para nuestros intereses”. Sin embargo, no rechaza unos comentarios que interpreta como una señal de respeto de su rival porque “vamos a acabar la primera vuelta y la trayectoria de los equipos empieza a ser un hecho continuo, no simples rachas”. Además, “si lo que dicen de nosotros es un reconocimiento a nuestro trabajo y sacrificio entonces, lógicamente, será bueno”.
 El entrenador racinguista quiere reciprocar a Calderé asegurando que “lo mismo –en cuanto a estilo de juego y expectativas superadas– podría decirse de ellos porque son un equipo recién ascendido y que están ahí, con nosotros, haciendo una grandísima temporada”.

armas
Pero todas las buenas formas y similaridades quedarán en el banquillo cuando los dos equipos salten al césped de El Plantío esta tarde para dirimir un choque en el que ambos se juegan mucho. Los burgaleses, mantener la trayectoria seguida en su “fortín” –en el que no pierden desde la primera jornada– y aspirar a meterse en la zona de play-off y los ferrolanos volver a puntuar –después de dos semanas sin hacerlo por motivos ajenos a lo estrictamente deportivo– y reencontrarse con lo mejor que la competición puede ofrecer.
Los de Aira tendrán enfrente al “once de casa”, un equipo muy ofensivo en el que los dos extremos –Carralero y Arkaitz–, además de completar al delantero centro Prats, buscarán sus propias ocasiones de batir a Camacho. Además, una afición, si no numerosa –en torno a 2.500 espectadores van al estadio cada jornada–, sí deportiva, volcada y dedicada a su equipo. Calderé, siguiendo fiel a su estilo, habrá transmitido sin duda a sus jugadores la importancia de un centro del campo “agresivo”, por lo que los racinguistas deberán tener cuidado especialmente con las pérdidas de balón en esa zona del terreno de juego.
El Racing, por su parte, no podrá contar con uno de los habituales en el once titular, Pumar –al que se espera recuperar para la última jornada antes del parón– que deja huérfano el lateral de la banda izquierda. Lo “adoptará” previsiblemente el pontés Dopico, mientras que el regreso de Iván Forte a la convocatoria dará al entrenador berciano una alternativa táctica más en caso de emergencia.

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