Los modernos arquitectos. Riva y De Soto, Galán Carbajal y Rodríguez-Losada

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Entre los arquitectos que trabajaron en Ferrol en los años finales del siglo XIX y los iniciales del XX destaca el vallisoletano Manuel Riva y de Soto, director de obras municipales entre los años 1874 y 1900. Entre sus trabajos destaca el llamado Edificio Jofre, un notable ejemplo de arquitectura burguesa de la época. Construido el año 1890 frente al edificio de Capitanía General, en la confluencia de las calles Real y San Diego, tras varias décadas sin uso, ha sido restaurado recientemente para uso residencial. 
Tras la Guerra Civil el edificio fue la sede del Gobierno Militar y luego sirvió de residencia y clínica médica, mientras que sus bajos albergaron diferentes negocios. El edificio destaca por su llamativa fachada de estilo ecléctico, con adornadas ventanas, balcones y galerías curvas de hierro. Una escalera interior de caracol desemboca en una linterna octogonal, situada en una terraza perimetral que ofrece preciosas vistas de Ferrol y su ría.
Riva y de Soto fue asimismo el autor de diversas viviendas, repartidas por las calles Magdalena, Real, Cantón de Molíns y Benito Vicetto. El año 1884 dirigió las obras del teatro Jofre y el año 1895 fue el responsable de la reforma del Hospicio Municipal. Fue autor del Palco de la Música del Cantón de Molíns, una obra de estilo ecléctico del año 1894, de formas similares a los palcos de A Coruña y Tui.   
El arquitecto Julio Galán Carbajal, nacido en Oviedo el año 1875, fue arquitecto municipal de A Coruña desde el año 1901 hasta el año 1915. Su amplia obra, dentro del estilo ecléctico, pasó por un período modernista, momento en el que proyectó su única obra en Ferrol: el Dispensario Antituberculoso, luego sede de la Cruz Roja, un edificio construido el año 1911 en la calle del Sol.
Su construcción en lo que entonces eran los aledaños del barrio de la Magdalena significó la entrada del decorativismo modernista en el urbanismo de Ferrol. El edificio fue construido como un pabellón exento dentro de un amplio solar ajardinado, en contraste con la clásica tipología de edificación con galerías acristaladas que entonces tenía lugar en el barrio ilustrado. 
Es una obra singular, concebida con una distribución central en planta con elevación de un cuerpo dotado de una ancha linterna para conseguir la iluminación natural de forma cenital de las salas interiores. Muestra un tratamiento ornamental diferenciado en la decoración de las fachadas, fusionando esquemas utilizados en instalaciones para uso sanitario con elementos modernistas de época.
 El tercero de los arquitectos es Eduardo Rodríguez- Losada Rebellón, nacido el año 1886 en A Coruña, que dejó en Ferrol una obra abundante y de interés. Considerado como un genuino representante del nuevo Eclecticismo, combinó en sus obras diversos elementos sincréticos y autóctonos, según que la obra tuviese un carácter comercial y público o se dedicase a vivienda privada.
Su obra más importante en Ferrol fue el Teatro Renacimiento, levantado el año 1919 en el extremo oeste de la calle del Sol, en el solar que ocupó el Teatro Romea o Circo Ferrolano, cerrado el año 1915. Otras obras en Ferrol de Rodríguez- Losada fueron varias construcciones destinadas a vivienda como el Edificio Cobelo en la calle de la Iglesia y las situadas en las calles del Sol, Magdalena y Hospital, levantados entre los años 1928 y 1930.
El Teatro Renacimiento, el Rena para los ferrolanos, alternó desde sus comienzos la presentación de espectáculos teatrales y musicales con sesiones de cine, cerrando sus puertas el año 1989. Se trata de un notable edificio, dentro del Eclecticismo con diversas influencias de otros estilos, entre ellos el Modernismo. Destruido por un incendio el año 1991, está incluido en el Plan Especial de Protección y Rehabilitación del barrio de la Magdalena, protegido como edificio singular desde el año 2010.
Actualmente la destrozada estructura del Teatro Rena que todavía queda en pie, muestra como detalle inusual en la arquitectura gallega una bonita obra de azulejos. Se trata de un alicatado neorenacentista con adornos de personajes mitológicos de atlantes y grutescos, de cierto sabor andaluz, predominando los tonos amarillos, azules y blancos, tanto en su fachada como en el vestíbulo. Propiedad de una empresa privada, se han pensado diversas soluciones para su rehabilitación, mientras arrastra su vergonzoso descuido, visible entre la vegetación selvática que lo envuelve.
 Los trabajos llevados a cabo en Ferrol por los tres arquitectos citados y por otros profesionales como el leonés Pedro Mariño, autor de Casa Simeón, y el donostiarra Joaquín Otamendi, autor del edificio regionalista de Correos y Telégrafos, aparecen reseñados en la notable obra “Ferrol: morfología urbana y arquitectura civil, 1900-1940”, obra de Bernardo Castelo Álvarez, editada por la Universidad de A Coruña el año 2000.
jjburgoa@hotmail.com

Los modernos arquitectos. Riva y De Soto, Galán Carbajal y Rodríguez-Losada