Ferrol ultima un piso de transición a la vida autónoma para sintecho

Arquitecto Marcide. Mesa informativa sobre el ictus
|

Las organizaciones que forman parte del grupo de trabajo de personas sin hogar de Ferrol calculan que hay en la ciudad, de forma estable, en torno a 80 individuos en esta situación. Además, según las cifras municipales, se contabilizan 423 ciudadanos que cobran la Renda de Inclusión Social de Galicia, uno de los indicadores empleados para medir la pobreza. Si bien la cifra de sintecho no se considera elevada en comparación con otras urbes, porque Ferrol no es una ciudad de paso, sí tiene una poblemática grave en relación con la pobreza.

Así lo recordaba la concejala Eva Martínez en la inauguración de las jornada de inclusión social y personas sin hogar que se celebró durante la mañana de ayer en la ciudad. “Ferrol é unha cidade con moitísima exclusión social e con moitísima vulnerabilidade de diferentes formas”, apuntaba. La elevada edad de la población, el paro o la precariedad laboral son situaciones de riesgo que, ante acontecimientos inesperados como la pérdida de un familiar o de la fuente de ingresos, pueden acabar con la gente en la calle. Sacar a los sintecho de este lugar “es el reto más importante que hay para los Servicios Sociales y todas las entidades que trabajamos juntas”, explicó Martínez. “Estás sin techo y desposeído de absolutamente todo, es como si dejaras de existir”, añadió.

El área de Benestar Social trabaja con un grupo específico, creado en 2017, y que integran Cáritas, Dignidad, Cruz Roja, Cocina Económica, el albergue Pardo de Atín y el servicio de psiquiatría del Hospital Naval y del Sergas. A través de ellos se pondrá en marcha un piso de transición a la vida autónoma. Se trata de un proyecto que ofrece un hogar para poder, a partir de ahí, trabajar hacia la integración en la sociedad. Está pensado para cinco personas y se gestionará a través de un convenio con una organización del ámbito social. Los presupuestos de 2020 incluirán una partida para llevarlo adelante.

Ferrol acolle

En este mismo ámbito de trabajo, desde la concejalía de Benestar Social se espera que esta semana se dé luz verde a una subvención autonómica (proveniente del Fondo Social Europeo) para el programa Ferrol Acolle. Se trata de un proyecto de inclusión social dirigido a 25 personas sin techo y que enfoca su situación desde una perspectiva integral, abordando tanto aspectos psicológicos y de cuidados como la formación laboral. Tiene una duración de 17 meses. “Se o conseguimos, estariamos atendendo ao 25% da poboación que hai en Ferrol nesta situación, comenta Eva Martínez.

Además, el Concello reclama la firma de un convenio con la Facultade de Podoloxía para prestar asistencia médica a la gente que vive en la calle, que tiene problemas de salud específicos y para los que la salud del pie resulta muy relevante.

Plan autonómico

La jornada de inclusión se celebró en el Edificio Social con una afluencia mayor de la esperada. El salón de actos estaba lleno, con más de un centenar de personas siguiendo las intervenciones. Joseba Gaya, educadtor social y responsable del ára de personas sin hogar de Cáritas Bizkaia, explicó el funcionamiento de la plataforma conjunta BesteBi, que nació a raíz de un incendio en 2006 en La Posada de los Abrazos, en el que murieron tres personas. A partir de ahí los colectivos se dieron cuenta del desconocimiento que existía en la sociedad y empezaron a mobilizarse para hacer visibles a las personas sin techo y tomar medidas de sensibilización y denuncia. “Siempre reaccionamos a posteriori y, muchas veces, es tarde. Nosotros podemos proponer planteamientos a la administración pública”.

Ledicia Suárez, técnica de la consellería de Política Social, desgranó el Plan de atención ás persoas sen fogar en Galicia 2019-2023. Su objetivo es el de aumentar el impacto de las políticas de atención al sinhogarismo y orientarlas a su eliminación, con prevención, atención a las carencias habitacionales y al acompañamiento. Se plantea desde un enfoque de recuperación de derechos, orientado principalmente a la vivienda, centrado en las personas y con perspectiva de género. “No podemos hablar de colectivo, en común tienen la falta de vivienda y poco más”, explicó.

Las necesidades que el Plan detecta respecto a las personas en esta situación pasan, además de por conseguir una vivienda, por mejorar la cobertura y cuantía de las prestaciones económicas, agilizando su tramitación y simplificando la burocracia. También necesitan protección y aceptación, atención personalizada y apoyo para situaciones específicas, como las de los inmigrantes, las personas con problemas de salud mental o adicciones o las mujeres víctimas de trata y de violencia de género.

Ferrol ultima un piso de transición a la vida autónoma para sintecho