El moderno Prometeo del Intasa cae en la movediza pista canaria

El colocador Monterroso y el central Baranov, durante el duelo de ayer en la complicada cancha canaria | josé de haro
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Para que a unos les vayan bien las cosas a los de enfrente les tienen que ir, al menos, un poco peor. Y aunque, afortunadamente la vida “real” no se guía por esta regla, las competiciones deportivas sí. En la mañana de ayer, los que estaban enfrente eran los jugadores del Intasa San Sadurniño, y a los que les fueron bien las cosas fue, obviamente, a los anfitriones del Vecindario Gran Canaria.
“Somos lo que hay”, comentaba el preparador Charly Suárez poco después del término de un duelo en el que, no es que los canarios desplegasen un juego brillante, pero sí lo suficientemente efectivo para impedir que el “Frankenstein” de San Sadurniño pudiese volver a la vida. Y es que el moderno Prometeo del Intasa volvió a contar, al igual que la semana pasada, tras la lesión de Parga, con piezas, que si bien suyas, no estaban en el lugar adecuado. Con Marcos Blanco "reconvertido" de nuevo, los visitantes aguantaron durante los primeros puntos, hasta que las costuras de estas partes comenzaron a resquebrajarse. El Intasa parecía recomponerse por momentos, pero no lo suficiente para dar caza a los insulares, que abrieron el marcador con un cómodo 25-15.
Con Parga por momentos en pista, de cara a aprovechar su faceta de receptor –eso sí, evitando el salto–, de nuevo a los de San Sadurniño les tocaba caerse y volverse a levantar. Y lo hicieron pasando de un 12-4 a un 15-10 y recortaron esta distancia hasta tres puntos gracias a bloqueos como los de Saulo y Uxío y, también, a errores de sus adversarios. Los puntos largos cayeron en esta ocasión para los isleños y en este duelo Baranov no dio con la fórmula mostrada hace siete días ante el Barcelona. Fran Fernández recortó distancias para los suyos hasta el 24-20 pero, una vez más, a las partes del Intasa no les había dado tiempo de cicatrizar. Monterroso sacó, y fuera. 2-0.
En la tercera, y a la postre, última manga del choque, el canterano Marcos Blanco sí dio con la tecla que por veces se le resiste, conjuntando potencia y puntería para, junto con Parga y Fran, sobrellevar la discreta recepción mostrada por los de Suárez ayer.
Y mientras, el Vecindario fallaba lo justo, mucho menos, llegando a contar incluso con su segundo equipo en pista durante muchos minutos, merced a la renta que atesoraba. Uxío, Saulo y Fran dieron los últimos "caramelos" a la afición del Intasa antes de que un saque fuera de este último diese el 25-16 y rompiese la racha de los insulares tras cuatro encuentros consecutivos sin conocer la victoria. Mientras, el Intasa sigue remendándose y luchando lo que puede, cuando puede y contra quien puede. l

El moderno Prometeo del Intasa cae en la movediza pista canaria