Un punto que sabe bien

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El empate parece el resultado lógico para un partido en el que los dos contendientes pudieron haber ganando tanto como haber perdido. Por eso, el punto sumado en su visita a la Peña Deportiva no le sabe del todo mal a un Racing que, aunque ve cortada su racha de victorias a domicilio –llevaba cuatro–, avanza en su camino hacia la permanencia en la categoría. Pero, sobre todo, la hace desquitarse del mal sabor de boca que le había dejado la derrota frente al Marino y lo vuelve a confirmar como un equipo competitivo en cualquier escenario y sea quien sea el que esté en campo.

Fue mejor la puesta en escena de la Peña Deportiva que la de un Racing que pareció temeroso sobre el campo, como si no terminase de adaptarse a un escenario complicado tanto por la superficie que era como por el estado en el que estaba. De hecho, no habían pasado ni diez minutos cuando el cuadro ibicenco encontró la ocasión de ponerse por delante en el marcador en un penalti por manos que el local Pepe Bernal no falló en transformar para adelantar a los suyos.

Esta vez el gol no hizo que su adversario reaccionase. Al contrario, el Racing siguió mostrándose inferior, a merced de un rival que no necesitó de mucho para generar ocasiones delante de la meta racinguista. Ahí el meta Diego Rivas se erigió en salvador del equipo ferrolano en un par de ocasiones –el portero naronés salvó los remates de Jordán y Pepe Bernal– para evitar que la diferencia en el marcador se agrandase, aunque en realidad el cuadro verde no daba señales de vida de cara a generar peligro a su adversario.

El Racing, sin embargo, le bastó su primera llegada a la portería rival para conseguir el empate. El barullo que se registró después un saque de banda del equipo ferrolano que su adversario no fue capaz de despejar encontró el remate de Fer Beltrán para que la pelota, a cámara lenta, se acabase colando en la portería de la Peña Deportiva. Así, a pesar del flojo nivel dado por el cuadro verde en esta primera parte, el encuentro llegó el descanso con empate en el marcador.

 

Control

Más calmada empezó la segunda parte, con la Peña Deportiva queriendo llevar la iniciativa y el Racing esperando el momento para tener su ocasión. Y estos fueron los argumentos que permitieron a los dos equipos disponer de sus ocasiones más claras. La primera favoreció al equipo ferrolano, que a través de un saque de esquina encontró el cabezazo de Bruno Rivada que se fue alto. Pero su rival respondió a los pocos minutos a través de un disparo al poste de Marc De Val, aprovechando un rechace, en una jugada en la que el cuadro local se aprovechó de la falta de contundencia del rival al despejar la pelota.

El partido ya no ofreció demasiado pasadas estas dos ocasiones. Las llegadas a las dos porterías, de hecho, fueron a cuentagotas, aunque al cuadro verde le queda el mal sabor de boca de haber acabado el partido mejor que su rival. De hecho estuvo a punto de aprovechar esta situación cuando Pablo Rey arrancó desde su campo hacia la portería rival, aunque, viéndose acosado por un par de rivales, no resolvió la jugada de la mejor manera con su pase a Juan Antonio. El rival, sin embargo, también dispuso de una ocasión en el tiempo de prolongación, pero el remate de Chucky se fue fuera y el empate fue el resultado justo.

Un punto que sabe bien