Bomberos y Policía afrontaron las secuelas de los últimos vientos

Temporal domingo
|

La jornada del domingo nada o casi nada tuvo que ver con las de los dos días anteriores, aunque por la mañana, las fuerzas de seguridad todavía recibieron bastantes llamadas para hacer frente a desperfectos ocasionados por el viento y la lluvia de la noche del sábado.
En Ferrol, las incidencias se centraron en contenedores tirados, árboles caídos en las zonas más próximas a la zona rural y retirada de placas desprendidas de edificios. De hecho, la Policía Local informó de varias llamadas vinculadas con daños ocasionados en vehículos por la caída de tejas de algunas viviendas.
Los Bomberos tuvieron que desplazarse nuevamente al recinto ferial de Punta Arnela para retirar algunas planchas de la cubierta, donde ya actuaron el pasado viernes, en la jornada de mayor fuerza del viento.
Esta fue también la tónica general de la jornada en la mayoría de los concellos de la comarca. Los paseos de domingo de muchos vecinos hicieron que se encontrasen con un paisaje diferente al de hace tan solo un fin de semana, ya que los árboles arrancados de raíz en las zonas de tránsito, barandillas, losetas levantadas en los paseos, muros caídos o señales deformadas por el viento son todavía una visión habitual en toda la zona.
Los fuertes vientos del viernes que dejaron paso a la lluvia y a tormentas eléctricas afectaron también durante estos días a las comunicaciones. Los trenes sufrieron importantes retrasos, ocasionados la mayoría por obstáculos sobre las vías, y los aviones no pudieron aterrizar en ninguno de los aeropuertos gallegos durante la noche del viernes. También se quedaron sin luz algunas parroquias de municipios como Cedeira y Cerdido, entre muchas otras de la provincia, con lo que Fenosa tuvo una ingente actividad de reparación durante estos días.
Para las próximas jornadas, aunque continuarán las lluvias y se producirá un descenso de las temperaturas, no se esperan nuevas borrascas ni fuertes vientos que hagan temer por jornadas tan activas como las que se sucedieron durante los tres últimos días. n

Bomberos y Policía afrontaron las secuelas de los últimos vientos