El Racing se atraganta con un hueso duro

fútbol entre el Racing y la Cultural Leonesa
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Igual que en la primera vuelta, la Cultural Leonesa demostró ser uno de los equipos que puede estar a la altura del Racing. El empate con el que se saldó el partido de ayer entre ambos supone un pequeño parón en la marcha triunfal del equipo ferrolano que, de todas formas, se mantiene en lo más alto de la tabla clasificatoria del grupo I, con siete puntos de ventaja sobre el segundo clasificado y solo diez jornadas por disputarse. Lo bueno, que el cuadro verde enlazó su séptimo encuentro sin encajar y que continúa dependiendo de sí mismo para lograr el título liguero.
La escasez de llegadas a cualquiera de las dos áreas que se registró en la primera mitad fue un indicio de la igualdad existente entre ambos. Incluso, fue la escuadra leonesa la que creó mayor sensación de peligro en sus opciones ante la portería del recuperado Mackay. Mientras, el grupo de la ciudad naval no encontró la forma de superar la presión de su rival, que entorpeció la salida del balón del Racing y que, cuando llegaba al mediocampo, se las ingeniaba para que el cuadro verde no fuese capaz de conectar con sus efectivos más adelantados en el terreno de juego. De hecho, solo un disparo de Joselu entra en la cuenta de lanzamientos a puerta del equipo ferrolano, pero sin generar auténtico peligro a su rival. 

continuidad
La entrada de Forte en la segunda parte pareció darle al Racing más continuidad a la hora de hilvanar el juego. El encuentro, sin embargo, perdió parte del orden que había tenido durante la primera mitad, así que la pelota tan pronto estaba dentro de un área como enseguida se encontraba en la contraria. Así llegaron ocasiones como un disparo de Joselu desde fuera del área que se marchó desviado y un lanzaminto a bocajarro de Víctor –a pocos metros de la posición de un Mackay que rechazó la pelota–, la mejor opción de la Cultural Leonesa en todo el partido, que sin embargo no estrenaron el marcador.
Era esta una fase en la que el juego se desarrollaba con una intensidad muy alta por parte de las dos escuadras, pero en la que el cuadro verde seguía sin encontrar la claridad necesaria de cara a marcar. Tan solo un disparo de Pablo Rey entró en la cuenta de oportunidades racinguistas, pero el cuadro leonés tampoco llegó a pasar por grandes apuros. De ahí que el encuentro fuese gastando los minutos con la impresión de que iba a ser difícil que el marcador se moviese de ahí al final.  
El Racing echó el resto en el último cuarto de hora, en el que las llegadas a ambas porterías fueron constantes, pero más favorables al cuadro verde. Un disparo de Borja Domínguez desde fuera del área que detuvo el portero Palmatsí supuso el inicio de un zafarrancho que, sin embargo, no tuvo la precisión necesaria. De hecho, las coladas de los dos laterales –Iván González por la derecha y el recién entrado Maceira por la izquierda– llevaron el mayor peligro de la escuadra local. Aun así, la cuenta de disparos a la portería rival fue muy escasa y por eso el partido terminó con un empate que, sin embargo, no pone en duda la superioridad del Racing en un torneo en el que sigue camino del título de la liga regular.

El Racing se atraganta con un hueso duro