El Concello cierra el único albergue de peregrinos con que cuenta Ferrol

albergue peregrinos en Cobas
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El albergue de Covas, que se      inauguró en el año 2009, en el mandato socialista de Vicente Irisarri, y que ha venido funcionado desde entonces acogiendo a visitantes tanto del Camino Inglés como del Camino a San Andrés de Teixido cerrará sus puertas próximamente. El área de Zona Rural y Conservación do Patrimonio Histórico, dirigido por Rosa Méndez, considera “que non é de interés a dotación como albergue de peregrinos do citado inmoble”. Por esta razón, y tal y como consta en la resolución del negociado de Patrimonio, “se solicita a finalización de dito uso”.
La cesión de este espacio –el antiguo gimnasio del colegio Tomás Serantes– se remonta al año 2009 cuando un acuerdo plenario decidió ceder a la AVV de Santa Comba de Covas y a la Asociación Cultural Columba estas instalaciones. 
En aquel momento, la entidad vecinal –con una junta directiva diferente– apoyaba conjuntamente con el Concello la puesta en marcha de un albergue. Fueron los vecinos, con material aportado por el Ayuntamiento, los encargados de la reparación y adecuación de este espacio, que recibió a los primeros visitantes en julio del año 2009, un grupo de peregrinos italianos. Un año después había recibido ya a más de 200 peregrinos y ahora la cifra anual se acerca a los 600, según explicó uno de los voluntarios que se encarga del refugio, Jesús Cereijo.
Cuando se inauguró el albergue se destacaba la ubicación, en el nacimiento de la ruta que conecta la ermita de Santa Comba con la de San Andrés de Teixido, y el trabajo vecinal para promocionar un producto turístico. Ahora, sin embargo, y pese a que el albergue continúa recibiendo visitantes –ayer mismo llegaban nuevos peregrinos al hospedaje– y figura en páginas y blogs referentes a los caminos tanto de Santiago como de San Andrés, parece haber perdido su función, o al menos así lo ve Zona Rural.
La decisión municipal pasa ahora por el inicio de un expediente para la recuperación de la posesión del inmueble destinado a albergue y por dar por concluida esa finalidad.

AVV y columba
El albergue no estaba cedido a los voluntarios que lo gestionan sino a la entidad vecinal y a la asociación cultural Columba. Si en el momento de su apertura sí existía conocimiento por parte de la entidad vecinal de que dos voluntarios se hacían cargo de él, haciéndose cargo de los gastos pertinentes con las donaciones de los peregrinos, la actual junta directiva de la AVV, presidida por Manuel Sendón, apunta que no ha habido ningún contacto con la entidad por parte de estas personas, por lo que ellos están desvinculados del albergue, aunque matizan que tampoco han solicitado su cierre.
Lo que sí ha reclamado la entidad es que se legalice la cesión del edificio del colegio a las entidades a las que se acordó hacerlo en el año 2009, porque nunca se llegó a firmar un convenio al respecto. Ambas siguen dispuestas a recepcionarlo –incluido el gimnasio, ahora albergue–.
El colegio Tomás Serantes se encuentra en un lamentable estado de conservación y, tal y como se encuentra actualmente, no podría ser utilizado. Por eso, la idea de la entidad vecinal y de la cultural es aceptarlo para su uso, pero alcanzar algún acuerdo con el Concello de modo que pueda ser rehabilitado para poner en marcha algún proyecto.
La idea gira en torno a potenciar la labor de la asociación cultural Columba, por lo que esta podría pasar a ocupar la sede del actual albergue y en el colegio se proyectaría algo vinculado a un centro de interpretación de la costa, dada la labor natural y arqueológica que lleva cabo la entidad. Esta era, de hecho, la función original que se planteaba en el convenio, que nunca se firmó. Tampoco se descarta presentar alguna iniciativa en el marco del GDR Seitura 22, para optar a fondos europeos.

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