La falta de acierto del Huesca deja vivo al Celta

Iago Aspas, que anotó el segundo gol de su equipo y sirvió el del empate, tuvo que ser sustituido por lesión | javier blasco
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Huesca y Celta firmaron un empate tras un partido trepidante y loco en El Alcoraz, en el que los aragoneses volvieron a pecar de falta de acierto para llevarse el partido tras una gran segunda mitad.


El resultado pone al borde del KO a los aragoneses, que siguen colistas, y a los que poco a poco se les está marchando la vida en la máxima categoría.


El conjunto gallego avisó pronto de su peligrosidad pues en el minuto 11 le fue anulado un gol a Maxi Gómez por fuera de juego que fue el preludio del 0-1, que llegó tres minutos más tarde en una contra en la que hasta cuatro jugadores celestes se plantaron en el área prácticamente solos, y que acabó resolviendo Brais.

En el minuto 56 se pasó de lo que pudo haber sido el empate al 0-2. Rubén Blanco sacó un cabezazo de Cucho Hernández y prácticamente en la jugada siguiente llegó el 0-2 obra de Iago Aspas.

El partido parecía sentenciado, pero entonces apareció ese Huesca que nunca se da por vencido para, en 16 minutos, marcar tres goles, anotados por Enric Gallego, “Chimy” y Pulido y darle la vuelta al electrónico.


Con la locura desatada sobre el césped y en la grada, fue el Celta al que le tocó arriesgar para no irse de vacío y la apuesta, como antes al Huesca, le salió bien porque Ryad Boudebouz puso el empate a tres en el minuto 81, en la misma jugada que Aspas pidió el cambio por lesión.


Aún así el equipo altoaragonés pudo haber ganado en el añadido con dos acciones de Enric Gallego, una primera en la que solo ante el meta rival envió el balón fuera con todo a su favor y una segunda en la que, una vez más Rubén Blanco, estuvo providencial y salvó a su equipo.

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