Los trabajadores del sector de basuras llaman a la huelga conjunta el día 26

los trabajadores “empapelaron” la ciudad con octavillas para exponer sus razones a los vecinos javier alborã©s
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En menos de dos semanas, el próximo día 26, la huelga que mantienen los trabajadores de la planta de reciclaje de Nostián se extenderá, por una jornada, al resto del sector. Los comités de  empresa de Cespa (la empresa responsable de la recogida de residuos urbanos), Cespa-As Mariñas (que desarrolla el servicio en los municipios del Consorcio) y de la planta de Sogama fijaron ayer la convocatoria del paro ya anunciado para apoyar la protesta que mantienen los empleados de Albada ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con la empresa para negociar el convenio colectivo y revertir el despido de 11 compañeros.

Los detalles –desde las 23.00 horas del lunes 26 hasta las 23.00 horas del martes 27– son la concreción de uno de los acuerdos adoptados a principios de semana por los representantes del personal de estos centros, el comité de Albada y las centrales sindicales CIG, CCOO y UGT, en solidaridad con los empleados de Nostián y como mecanismo de defensa de los derechos laborales y salariales en el sector.

En este sentido, el personal de las empresas implicadas en la recogida y gestión de basuras e explicitaba ayer en un comunicado los motivos de esta convocatoria: “A grave situación derivada da reforma laboral, así como das últimas medidas legais aprobadas polo Goberno, que abren extremas incertezas ante o uso e abuso que desde a patronal do sector e desde as direccións das empresas se fai para desmantelar a negociación colectiva, recortar dereitos, reducir salarios e recortar cadros de persoal”.

El documento habla de un “empeoramento substancial das condicións de traballo sen ofrecer en ningún caso garantías de mantemento dos niveis de emprego” y ese es, en esencia, el escollo que denuncian los empleados de Albada a la hora de negociar sus condiciones laborales con la compañía.

sin acuerdo

A este respecto, la empresa y los representantes de la plantilla mantuvieron ayer una nueva reunión tras darse a conocer la fecha del paro conjunto, sin que el resultado fuera distinto del de encuentros anteriores. “Pechouse sen acordo porque a empresa non se move das súas posturas. Segue sendo unha burla para todos, para os traballadores e para os cidadáns”, señala el presidente del comité, Xosé Luis Vilariño, que extiende la “burla” también al Ayuntamiento.

Sobre la convocatoria habló también ayer el alcalde, Carlos Negreira, que una vez más llamó al diálogo de las dos partes en conflicto para alcanzar un acuerdo. “No vale de mucho amenazar con más huelgas, coger como rehenes a los ciudadanos”, reprochó a los convocantes.

El regidor incide en los 20 millones que el Ayuntamiento invierte en el servicio de basuras para apelar a “la vía del diálogo”. “Porque los coruñeses pagamos 20 millones para que se nos preste un servicio y es lo que pedimos, que se nos preste ese servicio y no esta situación en la que estamos”, recalcó, antes de reiterar: “Lo que hacemos los ciudadanos es pagar, y a lo mejor tener que sufrir una huelga cuando no nos corresponde”. 

Los trabajadores del sector de basuras llaman a la huelga conjunta el día 26