La falta de adopciones amenaza con llenar la perrera municipal

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El Ayuntamiento está comprometido con el sacrificio cero de animales de compañía, y parte fundamental de esta estrategia son las campañas de adopciones. El problema es, como confesó ayer la concejala de Medio Ambiente, María García, que se han estancado. Por eso visitó ayer las instalaciones del centro de acogida, para animar a los coruñeses a adoptar una mascota o, por lo menos a acogerla de manera temporal, si se da el caso de que el centro se llene. Ya en ocasiones, el Ayuntamiento ha tenido que recurrir a residencias caninas para acoger el exceso de animales. 

A día de hoy la perrera municipal alberga más de 90 perros y gatos, y 13 más en residencias caninas y el año pasado se realizaron 393 entregas de animales. Ese término engloba tanto las adopciones propiamente dichas (que fueron solo 60) como los animales perdidos, recogidos por los laceros y devueltos a sus dueños gracias al microchip identificativo. El centro municipal de Protección Animal realizó un total de 1.142 entregas desde 2015 a 2018, en gran parte gracias a que cada vez se cumple más la normativa. 

Es decir, que lo que más se ha incrementado en estos tres años ha sido sobre todo la devolución de animales perdidos, por eso García destacó la importancia de las campañas de microchipado, al tiempo que animó a la adopción frente al a compraventa de mascotas, sobre todo la ilegal, que se realiza muchas veces a través de internet: “Estas instalacións teñen as portas abertas para todo o mundo”. 

Un grano de arena 
Para animar a los indecisos, la concejala recordó que sigue vigente la quinta campaña de adopción (A)colle, que había presentado en el palacio municipal en enero para aquellos que no están listos para dar el salto, pero quieren aportar su grano de arena a la causa del bienestar animal. 

Los voluntarios pueden acoger animales que estén en situación de “estrés ou tristura” y necesiten el calor de un hogar y una atención “un pouco especial” para recuperarse.

Por eso el centro de acogida municipal es una de las herramientas fundamentales para garantizar el bienestar animal, porque permite recoger a los perros y gatos abandonados en la vía pública que vienen de vivir situaciones duras o muy precarias o simplemente, sus familias ya no pueden cuidar de ellos.

La falta de adopciones amenaza con llenar la perrera municipal