Esquerda Unida rechaza el “café para todos” en la legalización de inquilinos del barrio de Recimil

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La “hoja de ruta” presentada por el concejal Alejandro Langtry a los grupos de la oposición para el barrio de Recimil no convence a Esquerda Unida. El portavoz en el Concello, Javier Galán, insistió ayer en sus acusaciones de electoralismo contra el gobierno, del que dice que trata de sacar rédito en forma de votos de la propuesta de regularización de los inquilinos.
Galán aseguró que la respuesta a la pregunta de lo que suponía esta regularización fue “café para todos”, legalizar a quienes residen en el barrio desde el 30 de junio de 2013, algo que no comparte Esquerda Unida. El edil señaló que puede haber personas que hayan entrado ilegalmente en las viviendas por razones de necesidad pero también titulares de contratos que llevan años residiendo en otros lugares, y a los que, bajo su punto de vista, no se puede mantener como inquilinos.
El portavoz de EU señaló que el plan presentado por el gobierno local es simplemente “economicista”, un intento de actualizar las rentas para recortar la distancia entre lo que gasta el Concello en el barrio y lo que ingresa por los alquileres.
La propuesta que formuló este grupo en la comisión pasa por abrir el debate sobre el futuro de Recimil con la participación de las cinco fuerzas políticas que forman parte de la corporación de modo que, una vez alcanzado un consenso, sea el próximo gobierno el que se encargue de dar los pasos en la dirección acordada. De este modo, apuntó Galán, “ninguén gaña nin perde”, pero el PP –aseguró– rechazó esta posibilidad e insistió en que sacará adelante su propuesta.
Como se recordará, esta no entra en la venta o no de las viviendas, una cuestión que deja pendiente para el futuro. En relación con este tema, el portavoz de EU indicó que el gobierno “xoga coas cartas marcadas e non se pode seguir enganando para recabar votos”.
Galán puso de manifiesto además la contradicción entre las declaraciones de Langtry en el sentido de que pretende dedicar el 10% de las viviendas a casos derivados de servicios sociales y la normativa, aprobada por el propio PP, de que solo 30 pisos pueden tener esta finalidad. n

Esquerda Unida rechaza el “café para todos” en la legalización de inquilinos del barrio de Recimil