Las crecidas del Xubia, Cádavo y Belelle pone en jaque a varios municipios de la comarca

Neda Inundaciones
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Las precipitaciones dieron ayer un respiro desde las primeras horas de la mañana, pero eso no impidió que las comarcas de Ferrolterra amaneciesen con innumerables desperfectos. Las lluvias que se produjeron de madrugada y la pleamar terminaron de anegar las zonas próximas a los rios.
La peor parte se la llevaron los municipios de Neda, Fene, Pontedeume y San Sadurniño, por donde discurren los cauces con mayor caudal. A primera hora de la mañana los servicios del GES de Mugardos y la Policía Local de Neda tuvieron que rescatar a una mujer enferma y de avanzada edad que llevaba un día sin poder salir de su casa. La vivienda, que se encuentra en el lugar próxima a la igleisa de Santa María, se encontraba inundada, al igual que las calles aledañas.
Otra mujer, de 93 años, también en Neda, fue auxiliada por los servicios de emergencias, que la ayudan a salir de su domicilio, donde se encontraba retenida. Ambas mujeres fueros trasladadas a casas de sus familiares –residentes en la real villa– para pasar los próximas días.

riadas
La noche del jueves al viernes, alrededor de las 23.00 horas, los servicios de Protección Civil de Neda tuvieron que acudir al entorno del río Belelle, que se desbordó por un tramo de 3 kilómetros y afectó a buen número de viviendas unifamiliares.
En As Pontes se abrieron las compuertas de la presa de Ribeira, en el pantano del mismo nombre, para evitar el desbordamiento del Eume a su paso por la localidad minera. El lago artificial, sin embargo, apenas sufrió los efectos de la lluvia. Lo mismo sucedió en la laguna de A Frouxeira. Se esperaba que los estragos en esta zona fuesen importantes y el concello ya había dispuesto varios efectivos de seguridad, pero la laguna se abrió de forma natural y no hubo que lamentar daños.
La crecida del Xubia si afectó a varias viviendas de la carretera que une Cornide con Portela, en San Sadurniño. El río Cádavo también dejó importantes desperfectos en Perlío y obligó a cortar la confluencia de las Calles San Salvador, Cádavo y San Esteban.

derrumbamientos
Las intensas lluvias de estos días pasados terminaron de hacer mella en algunos montes y terraplenes de la comarca. Especialmente graves fueron los tres 
derrumbamientos en San Sadurniño. Entre el lugar de la Fervenza y el de O Cando se desprendieron del monte tres bolsas de agua que afectaron a los viales de la zona. 
El mayor de los corrimientos de tierra arrasó 300 metros de fraga, llevándose por delante árboles y piedras de gran tamaño. Los aludes dejaron a la vista parte del firme de la carretera y comprometieron su integridad. El Concello de San Sadurniño ya anunció que hará una evaluación de los daños el próximo lunes.    
 En Pontedeume se produjo otro desprendimiento, que afectó a la zona alta del casco urbano. El muro de tierra y piedras que delimita parte de la calle Fontenova se derrumbó a primera hora de la mañana, cortando esa vía, que da acceso a la carretera nacional de Campolongo. Varias palas excavadoras se afanaron durante varias horas en retirar las toneladas de escombros que dejó el suceso.
En la calle Blanco Amor de la A Graña el tráfico sigue cortado por la caída de un muro en la tarde del jueves.

Las crecidas del Xubia, Cádavo y Belelle pone en jaque a varios municipios de la comarca