Un solemne acto institucional recuerda a las víctimas con música y 619 rosas blancas

Vista general del acto institucional celebrado en Santiago| efe
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Una vez concluidos los períodos de luto oficial decretados por la Xunta y el Gobierno español, Galicia organizó sendos homenajes, uno de carácter civil y el otro religioso, en recuerdo de las víctimas que la pandemia dejó hasta la fecha en la comunidad. 

El pueblo gallego pudo así expresar sus respetos y manifestar su dolor a todas las familias que perdieron a un ser querido a lo largo de la crisis sanitaria que en Galicia, según el último balance oficial, segó la existencia de 619 personas que ayer fueron recordadas a través de otras tantas rosas blancas, una por cada vida perdida. 

Solemnidad absoluta
El primer acto fue el del homenaje civil organizada por la Xunta y estuvo marcado por la más absoluta solemnidad. 

El acto oficial, que acogió el palacio de Cristal del hotel monumento San Francisco, estuvo presidido por el titular de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y contó con una amplia representación de los principales partidos políticos, así como de las administraciones más destacadas. 
No se pronunciaron discursos pero fueron protagonistas de excepción los familiares de algunas las víctimas. Fueron los encargados de descubrir una placa en homenaje a los fallecidos a causa del SARS-CoV-2. 

La música sí rompió el silencio, con una sentida interpretación del poema “Negra Sombra” de Rosalía de Castro interpretado por Luz Casal con música de Carlos Núñez. 

De acuerdo con la situación actual, durante la ceremonia se respetaron todas las medidas de protección que son preceptivas, tales como el respeto a la distancia de seguridad entre los participantes y el uso de mascarillas. 

Una jornada sin discursos
El presidente de la Xunta prefirió no intervenir al entender que la de ayer era una jornada exclusivamente dedicada a honrar la memoria de los que ya no están. 

Sin embargo, los líderes de los partidos de la oposición –Gonzalo Caballero (PSdeG), Antón Gómez-Reino (Galicia en Común), Ana Pontón (BNG) y Pancho Casal (Marea Galeguista)– coincidieron en remarcar, en declaraciones a la prensa, que el mejor homenaje que el Ejecutivo autonómico puede rendir a los desaparecidos es reforzar el sistema público de salud. 

A este sencillo acto acudieron también representantes de la vida civil y política de Galicia, entre ellos el presidente del Parlamento gallego, Miguel Ángel Santalices; el delegado del Gobierno, Javier Losada; y alcaldes de ciudades como Xosé Sánchez Bugallo (Santiago), Lara Méndez (Lugo), Ferrol (Ángel Mato) y Pontevedra (Miguel Anxo Fernández Lores); además del propio Feijóo y varios miembros de su Ejecutivo.

Tras el acto civil, se ofició una ceremonia religiosa en la que el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, pidió mantener la esperanza para enfrentar, hasta su derrota, la enfermedad que se convirtió en una pandemia de alcance mundial y que “nos impactó y nos descubrió”, a la vez, “signos de una humanidad que nos llenaron de gratitud y de asombro”, afirmó el religioso. 

En el acto central del funeral religioso que las diócesis gallegas en su conjunto convinó, Barrio ha asegurado que la comunidad gallega agradece “profundamente la generosa y eficaz colaboración del personal sanitario, de los capellanes de los hospitales, de la oración silenciosa de los monasterios”. 

La gratitud, continuó, también se extiende hacia quienes han tenido que tomar decisiones en la vida pública y a los que han estado garantizando todos los servicios esenciales, así como a muchísimos otros, por ser tantas las personas “que no ahorraron esfuerzos, hasta perder incluso su vida, ayudando y acompañando a los contagiados y a los fallecidos”. 

Un solemne acto institucional recuerda a las víctimas con música y 619 rosas blancas