El Racing pierde contra los elementos

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El Racing de Ferrol perdió en El Sardinero víctima de los elementos, tomando estos la forma de un gol tempranero del Racing de Santander en el primer minuto de juego y de la expulsión del central verde Antonio cuando se acababa de cumplir la media hora de choque, obligando a los de Aira a medirse ante el líder del grupo con diez hombres durante más de una hora.
El partido no pudo empezar peor para los ferrolanos. Cuando prácticamente no se habían metido en el choque, Koné se inventó una pared con Miguélez en el borde del área y batió a Camacho. Pese a todo, no tardó en levantarse el equipo de Aira y, con el paso de los minutos, el Racing le fue tomando el pulso al duelo, templó sus nervios y empezó a hacer circular el balón con velocidad. La presión que ejercía el Santander en el tramo inicial fue disminuyendo su intensidad y los verdes se encontraban más cómodos. A la contra, sin embargo, el grupo cántabro siempre llevaba mucha intención. En una de ellas Koné estuvo a punto de hacer el 2-0, pero lo evitó Antonio, cruzándose en última instancia. El delantero costamarfileño daba sensación de peligro cada vez que tocaba el balón, pero no era el único. Así, un centro chut de Iñaki casi sorprende al meta racinguista a renglón seguido. Eran los mejores minutos del conjunto local, que buscaba la sentencia para poder contentar a su siempre crítica parroquia. A la media hora, Camacho realizó otra intervención magnífica en una nueva jugada de Koné, que ganaba la espalda a la zaga.
A falta de diez minutos para el final de la primera parte se le cruzó al Racing de Ferrol su segundo “elemento”. Antonio derribó a Koné y vio la segunda cartulina amarilla –en cinco minutos–, por lo que dejaba a su equipo con un jugador menos para el resto del partido. Ya en inferioridad numérica, sin embargo, pudo hacer Barreiro, el más activo de los atacantes racinguistas todo el choque, el gol del empate, aunque finalmente los ferrolanos se fueron por detrás en el marcador a los vestuarios.
En la segunda parte, el Racing de Santander buscó inicialmente la sentencia, pero sus delanteros parecían haber agotado la puntería y las ocasiones de las que dispusieron no se transformaron en gol –sin mencionar que Camacho seguía muy inspirado–. Mientras tanto, el conjunto ferrolano no perdía la cabeza ni la posición sobre el campo y, tirando de personalidad, valentía y mucho esfuerzo físico, “convenció” a los cántabros para empezar a ceder terreno y proteger tres puntos muy valiosos para sus intereses. Con diez hombres, el Racing de Ferrol se vació buscando una igualada que podría haber sido justa y que tuvo Manu Barreiro cuando se acercaba el pitido final. Así, el delantero racinguista voleó fuera por solo unos centímetros un centro servido por el pontés Dopico. La grada del líder, que ya había empezado a “pedir la hora”, no pudo más que respirar aliviada.

El Racing pierde contra los elementos