Sestayo califica de “oportunista” la nueva licitación de la residencia de Caranza

Residencia de mayores de Caranza
|

La primera teniente de alcalde del ayuntamiento de Ferrol, Beatriz Sestayo, ha calificado de “oportunismo electoral” el anuncio realizado ayer por el diputado popular Miguel Tellado, que comunicó el desbloqueo de las reformas en la residencia de mayores de Caranza.
Las obras de mejora del centro fueron adjudicadas en noviembre del 2013, pero en junio del 2014 se paralizaron y comenzó un procedimiento para modificar el proyecto inicial. Según el anuncio de Tellado, el gobierno autonómico abrirá el próximo mes de diciembre el concurso para ejecutar estos trabajos, que ya cuentan con una partida asignada en los presupuestos del 2016. La previsión que maneja la Xunta es que la licitación sea publicada en el Diario Oficial de Galicia (DOG) antes de que termine el año.
Sestayo ironizó sobre las contradicciones del Partido Popular, ya que el proyecto fue bloqueado por los populares que, según la socialista, “se bloquean y desbloquean a si mismos”. 
La portavoz socialista aprovechó la ocasión para recomendar al gobierno de Feijoo que “desbloquee también el boicot a las plazas públicas”, para que puedan cubrirse todos los dormitorios. “Hay habitaciones vacías en residencias públicas, mientras el Partido Popular se encarga de promocionar las residencias privadas, que sólo un número muy limitado de ciudadanos pueden costearse”, sentenció.
Las obras supondrán una mejora en las condiciones de habitabilidad, calidad, seguridad y comodidad de los usuarios y para ello se centrarán en una serie de intervenciones que afectan a todo el centro. Así, entre otras se encuentran la mejora del sistema de evacuación contra incendios, la reforma de los baños o las condiciones de accesibilidad, la sustitución de la iluminación o el aumento del número de salidas de planta, entre otros trabajos.
El principal motivo del retraso en las obras lo ocasinó el desacuerdo entre la Xunta y la empresa encargada de la reforma, cuando los técnicos descubrieron unas deficiencias importantes que no podían salvar los 1,6 millones de euros presupuestados. Finalmente, la adjudicataria  suspendió el contrato.

Sestayo califica de “oportunista” la nueva licitación de la residencia de Caranza