Derrota pese a la ventaja

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Las rachas empiezan y acaban, aunque algunas se mantienen. La SD Logroñés encadenó ayer su sexto partido sumando y demuestra una gran adaptabilidad para modificar sus piezas (jugadores, tácticas) tal y como van surgiendo los problemas (lesiones y expulsiones), mientras que el Racing de Ferrol dice adiós a su buena dinámica (9 de 15 puntos seguidos) con un partido lineal, sin chispa, sin reacción ante las adversidades (goles en contra), sin profundidad, casi sin ocasiones de gol e impotente ante el buen trabajo defensivo de su oponente.
El cuadro gallego tocaba, movía la pelota (donde su rival le dejaba) de un lado a otro, se apoyaba en la elaboración para acercarse a Mandaluniz, y la SD Logroñés, con las ideas muy claras, presionaba creando superioridad para que los gallegos tuvieran que jugar, casi siempre, hacia atrás o arriesgaran en el pase (es decir, pérdida de balón) para después salir a la contra con velocidad. La consecuencia fue que los de José Manuel Aira ni probaron al meta riojano en la primera parte (un remate de cabeza de Manu Barreiro tras un córner que se marchó alto fue lo más cercano), mientras que a los locales les fue suficiente con una genialidad de su jugador más en forma, Javi Torres.
Coger una pelota a 25 metros, avanzar, encarar a tu par, tirarle un ‘caño’ a Pérez y enganchar un tiro seco y ajustado al palo haciendo imposible la estirada de Camacho. Un tanto de estrella. Tras un comienzo plomizo, de ajustarse al equipo contrario, el delantero blanquirrojo animó la tarde noche con un golazo, su sexto esta temporada. Con el marcador a favor, el Racing de Ferrol, pese a la posesión, careció de agresividad ofensiva en campo ajeno. Todo lo contrario que los pupilos de Agustín Abadía, ordenados, disciplinados, incansables en el esfuerzo y con confianza en sus acciones. Ante esta tesitura: impotencia visitante y seriedad local, el choque se encrespó en los minutos finales, justo cuando se lesionó el central Metola.

sin remate
El cuadro verde tenía que meter algo más de picante si quería sacar algo de provecho en su visita a Las Gaunas en la segunda mitad, pero apenas se atisbó otra mentalidad. La SD Logroñés replegaba hasta su campo y dejaba hacer a un oponente estéril en ataque. A la contra, el conjunto local amplió su cuenta gracias a Toledo que en el segundo palo acertó tras el pase lateral de Alcántara. Segundos antes, Abadía (desde la grada al estar sancionado) había colocado una defensa de cinco (Loza retrasó su posición). Se esperaba la reacción del Racing de Ferrol y Manu Barreiro (m. 59) pudo recortar diferencias tras un buen control dentro del área, pero su tiro se fue lamiendo el poste. Aira movió el banquillo, pero no el dibujo.
Tamayo, una vez más al contragolpe, tuvo el tercero, pero Camacho repelió el potente tiro desde la frontal. Iñaki Jiménez, también lesionado, obligaba a Miguel a ejercer de lateral diestro y minutos después, en el 72’, Loza veía la segunda amarilla. Era un posible punto de inflexión para un romo conjunto gallego. El asedio sobre el área de Mandaluniz fue constante con una sucesión de saques de esquina y remates que morían sin consecuencias en el marcador.
La SD Logroñés incluso se quedó con nueve, pero Ledo y Moya, por arriba, se mostraron inexpugnables.

Derrota pese a la ventaja