Pujol niega ante el Parlamento catalán que haya sido un “político corrupto”

Jordi Pujol, durante su comparecencia ante la comisión de Asuntos Institucionales del Parlament de Cataluña efe/alejandro garcía
|

El expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol afirmó ayer que nunca ha sido un “político corrupto”, en una comparecencia en el Parlament en la que se limitó a justificar la herencia de su padre sin contestar a las preguntas de los grupos, a los que reprendió con tono airado por lanzar “intoxicaciones”.

Pujol compareció en la Comisión de Asuntos Institucionales del Parlament para dar explicaciones por los fondos que el pasado mes de julio confesó haber tenido ocultos en el extranjero durante más de treinta años y que atribuye a la herencia de su padre.

En su primera intervención, el fundador de CDC defendió que la existencia de dinero en el extranjero puede ser “criticada” pero esto no significa que su origen sea “ilícito” y, en este sentido, garantizó que esos fondos no han salido del “erario público”.

En esta línea, aseveró que “nunca” ha cobrado dinero por sus decisiones o su gestión política más allá del sueldo de presidente de la Generalitat cuando ejercía el cargo.

El expresidente cifró en 140 millones de pesetas el importe que tenía el fondo en 1980, pero en todo momento se desvinculó de la administración de dicho dinero, un control que “ejercieron primero dos amigos de su padre” y luego uno de sus hijos.

Pujol explicó que se trata de un legado de su padre, Florenci Pujol, que, por temor de las consecuencias de su actividad política en la Transición, lo puso a nombre de su esposa, Marta Ferrusola, y sus hijos, y que él se desentendió de su gestión. Remarcó además que quiso dedicarse a “hacer país”: “Yo no decidí hacer política para ganar dinero; dinero ya tenía”.

Los grupos de la oposición, que consideraron insuficientes sus explicaciones, le reprocharon que mantuviese esos fondos ocultos y le reclamaron que diera más detalles sobre el caso Banca Catalana, los escándalos de corrupción en su etapa en el Gobierno o los procedimientos judiciales que afectan a sus hijos.

Pujol niega ante el Parlamento catalán que haya sido un “político corrupto”