Emalcsa detiene la renovación del sistema de suministro en el 80%

Un hombre señala una tubería de Pedralonga que reventó en 2018, uno de los incidentes más graves del año pasado | Quintana
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Hay mejoras que son difíciles de percibir. Sobre todo, si se ocultan bajo tierra. Pero, según la Empresa Municipal de Agusa (Emalcsa), están ahí: las tuberías de fundición dúctil que son más resistentes a las roturas y a las tensiones, que las de fibrocemento, suponen ya el 80% de la red municipal coruñesa: son 570.000 kilómetros de tuberías que recorren las entrañas de la ciudad, por debajo de las calles, para desembocar en los hogares coruñeses.

Eso supone invertir cada año entre cinco y ocho millones de euros en renovar su red, aunque sustituir las viejas de fibrocemento por nuevas dúctiles no las hace invulnerables a las roturas que producen las obras. Sin embargo, no todos barrios cuentan con una cobertura semejante. “Lo que ocurre -señalan fuentes de Emalcsa– es que cambiamos la red poco a poco en los últimos años pero ahora nos encontramos con lo que nos queda se halla bajo el control de Patrimonio”.

Es decir, la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta, que se ocupa de salvaguardas las zonas de interés histórico. No es posible realizar ninguna obra civil en una lugar catalogado como tal sin contar con su permiso.


Y no lo dan fácilmente. De hecho, el Ayuntamiento se ha enfrentado varias veces con Patrimonio por obras aparentemente sencillas que creían que podían llevar a cabo sin su permiso, solo para descubrir que este organismo de la Xunta no estaba de acuerdo y paralizaba la obra. Así que la política de Emalcsa pasa por esperar a que se lleve a cabo otra obra que levante el suelo para actuar y sustituir el resto de tuberías, ahorrándose todos esos farragosos trámites.

Por encima de la media
En todo caso, desde Emalcsa consideran que las renovaciones, que llevan haciéndose de forma paulatina desde hace cerca de 20 años, han permitido que el sistema de traída de agua de A Coruña está muy por encima de la media. Por ejemplo, la media de roturas consideraba aceptable por el Estado es de 0,40% por kilómetro de red, mientras que la tasa de roturas de la red coruñesa es de 0,20%, lo que supone una media muy aceptable.


El martes pasado entró en la fase final de las obras para renovar la red de suministro en uno de sus puntos centrales, junto a la avenida de Ribados y la Universidad Laboral, en Culleredo. Las operaciones, que supusieron la culminación de un trabajo de meses, afectaron a tres de las tuberías principales para el servicio de agua. Tienen un presupuesto de un millón de euros y forman parte del Plan Director de Emalcsa.

Emalcsa detiene la renovación del sistema de suministro en el 80%