Reportaje | Waves entra por los ojos en su medio año de vida al presumir de comarca

Raúl Lomba, a la izquierda, y Sergio Iglesias, a la derecha, los creadores de Waves que actualmente se encuentran detrás de la firma local
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A punto de cumplir sus primeros seis meses de vida, la marca ferrolana Waves se ha hecho ya un hueco en el mercado. Raúl Lomba y Sergio Iglesias, estudiantes de Ingeniería que apenas superan los veinte años, maceraron durante tiempo la idea hasta que por fin consiguieron darle forma el pasado agosto abriendo la página web al público. “Lo que nos une, sobre todo, es nuestro cariño hacia el mar así que Waves nos pareció un nombre sencillo y con significado. Lo que nos costó un poco más fue decidirnos por un logo, pero creo que con nuestro pulpo hemos acertado”, comenta Lomba.

En este escaso medio año de vida, algunos de los productos de su página web ya cuelgan el cartel de “agotado”, por lo que el éxito de la marca es real y un poco abrumadora para sus creadores. “No nos esperábamos este arranque, pensábamos que iba a ser mucho más difícil. Sobre todo le teníamos miedo a estos meses de frío y la verdad es que estamos saliendo adelante con creces, no nos podemos quejar. Nos seguimos moviendo, seguimos haciendo nuestra publicidad, haciendo diferentes sorteos en las redes sociales...”, asegura. Asimismo, estos jóvenes tienen claro que “no hay que relajarse y que los buenos hábitos existen pero no te puedes quedar ahí, siempre tienes que seguir mirando hacia adelante, mirando nuevas maneras de sorprender al público al que has llegado y que repita y el que todavía no lo ha probado que se una a nuestra familia”.

Aunque las gafas de sol son el buque insignia de la firma –de los 31 productos con los que cuentan, 25 son lentes de sol– por ser el primer producto con el que nació, Waves cuenta ya con prendas de ropa como sudaderas y camisetas y no se cierra puertas a futuras creaciones. “El techo de la cantidad y de los diferentes productos que podamos sacar lo marca el público, porque nosotros en nuestra cabeza tenemos muchas ideas que nos gustaría sacar pero tampoco queremos lanzarnos a la piscina y que esté vacía. Pero claro que nos gustaría ya no solo seguir con prendas de ropa sino sacar otro tipo de cosas como gorras, bañadores, mochilas...”, destaca el joven ferrolano.


Barriendo para casa
Todos sus modelos de gafas son unisex y llevan nombres de playas o lugares relacionados con el mar como Ponzos, Pantín, Penencia, Ons, Miño, Lanzada, Ézaro, Razo y Cíes y buena parte del éxito que cosechan en Waves se lo deben precisamente a esta decisión. “Hemos recibido pedidos de un montón de lugares de España, así que que esto también sirva para que esa gente que nos compra desde Murcia, Alicante, Cataluña... quiera saber qué es eso de Doniños, que les valga para conocer estos sitios que son una maravilla de los que nosotros estamos completamente orgullosos y enamorados”, asegura Lomba.


Las redes sociales –Facebook y, sobre todo, Instagram– han jugado un papel fundamental a la hora de difundir y expandir la marca al ser productos que se venden casi en exclusiva en la web. “Lo que a nosotros nos gusta también es estar en la calle y tenemos una tienda en Ferrol, Crest, que vende nuestras gafas y el ritmo de ventas es muy bueno. ¿Que si nos gustaría tener tienda propia? Claro que sí, pero de momento es un proyecto de futuro que nos gustaría alcanzar”, indica el joven.

Con precios que oscilan desde los 10 a los 29 euros, desde Waves confiesan que no es nada fácil hacer productos de calidad que tengan un coste competitivo. “Trabajamos con varias empresas de la comarca, no solo de Ferrol, y nos gustaría que todas fuesen de aquí para ayudarnos entre nosotros, pero sí que es cierto que a veces, por la baja disponibilidad de lo que hay en la zona, nos hemos tenido que ir un poco más allá del puente de As Pías, pero creo que el producto que ofrecemos es lo mejor que podemos; hemos mantenido el precio de las gafas a pesar de ir aumentando la calidad y eso nos genera menos beneficios pero es algo con lo que hay que convivir”, destaca.

Una ciudad con futuro
Lomba se encuentra ahora mismo estudiante en Polonia pero desde que se montó en el coche para ir al aeropuerto ya empezó a echar de menos Ferrol y, siempre que puede, le pide a sus familiares y amigos que hagan videollamadas desde la playa para sentirse un poco más cerca de casa.


“Somos unos auténticos privilegiados de haber nacido y de vivir en una ciudad como Ferrol y sus oportunidades tenemos que marcarlas nosotros mismos. Es el momento de que las cosas cambien y gran parte de responsabilidad la tenemos la gente de mi edad, tenemos que tirar de esto entre todos. Ferrol necesita oportunidades, no gente que tire piedras contra su propio tejado", destaca Lomba.

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