Inés Santiago: “Es el momento de demostrar si realmente valgo para esto”

Inés Santiago lleva desde finales de junio en Ferrol, donde trabaja a diario para recuperar las buenas sensaciones | Jorge Meis
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No es un mito, ni una frase hecha. Eso de que “si la cabeza no va, las piernas tampoco” es el catón de cualquier deportista y más si quiere competir al más alto nivel. Después de tres años en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid y otros tres –antes– en el Centro de Tecnificación Deportiva de Pontevedra, Inés Santiago decidió regresar a Ferrol en busca de esa motivación que había ido perdiendo y que le impedía seguir creciendo como triatleta.

Lleva ya más de un mes en Ferrol, en casa, trabajando a su ritmo, ¿cómo ha sido el regreso?
Pues la verdad es que todo sigue igual que cuando me fui hace seis años, cuando tenía quince: la ciudad, mi casa, los amigos... Es emocionante este regreso, porque es iniciar otra fase de mi vida. He quemado otras etapas, pero no había vivido esa de entrenar en Ferrol y quiero aprovecharla. Desde que volví he podido entrenar todos los días, así que por ahora me doy un aprobado en esto. Creo que con un poco de esfuerzo es posible mantener el ritmo de trabajo. 

Ha sido un cambio radical de vida, tanto en lo deportivo como en lo personal, ¿qué la llevó a tomar la decisión de abandonar el CAR de Madrid?
Llevaba allí tres años y siempre me había ido bien, no me sucedió nada malo, pero la última temporada estaba muy saturada y necesitaba un cambio. Además, los resultados no me acompañaron, así que me dije "es el momento, porque si no, a lo mejor después es tarde y no recupero las ganas". 

¿Era un problema de cansancio físico o mental?
Sobre todo a nivel mental. Me costaba mucho afrontar el día a día, la rutina que llevaba. Estar allí es muy sacrificado, hay mucha disciplina y si no estás bien ni con confianza al cien por cien se te hace todo cuesta arriba. Pero también físicamente estaba muy cansada y al llegar a las competiciones no estaba bien, los resultados iban mal... todo eso hacía que estuviese muy desmotivada. No me veía con fuerzas para seguir entrenando ahí un año más. Era el momento de probar cosas nuevas y Ferrol me parece un sitio estupendo para entrenar.
¿Cree que no estar en el CAR puede penalizarla a la hora de entrar en los planes de la Federación Española para las competiciones internacionales?
Si tienes resultados buenos, al final las plazas te las ganas por los resultados. Aunque es cierto que al estar allí, en Madrid, y que te vean los entrenadores y el director técnico, puede ayudar a que una plaza que no esté decidida sea para ti, pero no es determinante. De hecho, la gente que ahora mismo está consiguiendo cosas a nivel de España está fuera de la Blume, lo que demuestra que puedes estar arriba igualmente.

Y a nivel competitivo, ¿cómo se replantea el futuro?
Quiero volver a empezar poco a poco. El año pasado comencé a hacer Series Mundiales demasiado pronto y eso no me vino bien, porque no estaba preparada y si algo me ha quedado claro es que el nivel es altísimo y para estar ahí hay que estar a tope y yo no lo estaba. Me bajó la motivación al mínimo porque los resultados fueron malos y, además, me encontré fatal. Así que a corto plazo me gustaría competir en el Campeonato Gallego, en Ferrol, y en el de España, pero necesito invitación para los dos, porque no tengo plaza. A partir de ahí, quiero ir poco a poco y ser la de antes, porque perdí mucho en todo esto: confianza, ganas... 

¿Cómo va a planificar esa preparación? ¿Va a entrenar con algún grupo de trabajo? ¿Ya tiene entrenador?
En Galicia es complicado, porque casi no hay chicas a este nivel y, sobre todo, porque a la hora de entrenar tienes que buscar la forma en la que te venga mejor y si te tienes que acoplar al resto, a lo mejor no te va bien. Así que este año voy a intentar hacer entrenamientos más pensados en lo que necesito, en lo que me hace falta. Ahora mismo no tengo entrenador, pero buscaré a alguien.

¿Le inquieta este nuevo cambio?
La verdad es que estoy expectante. No me lo tomo como un paso atrás. Creo que es el momento en el que tengo que demostrar si valgo o no para el triatlón, pero también si valgo para hacerlo sola, si lo puedo conseguir y se me da bien. Me lo tomo como una prueba, para saber cómo es tener una vida más allá del triatlón y se se puede compaginar con él. l

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