La hija del homicida suicida de Canido intentará reabrir el caso de su padre

Entrevista a Rosa Elena
|

Cuando se van a cumplir 14 años del crimen del Cruceiro de Canido, la hija del autor del homicidio está dispuesta a solicitar que se reabra el caso para esclarecer lo que ella considera “puntos negros” de la investigación.
Rosa Elena Bellas lleva casi una década batallando en los juzgados de Ferrol y A Coruña para que se reconozcan sus derechos como la única heredera de Heriberto García, el vecino de Canido que se suicidó tras matar a su esposa, Purificación Prieto. Durante este tiempo ha conseguido que se reconozca judicialmente su filiación con el homicida y se encuentra en pleno litigio con otras dos herederas del hombre para conseguir la legítima. Ahora pretende reabrir el caso para demostrar que Heriberto no fue el autor de un homicidio, sino la otra víctima. 
Los investigadores aseguraron en una comparecencia ante los medios el 19 de abril del 2002, un día después del crimen, que la única hipótesis que se barajaba era la del homicidio y el posterior suicidio, y en ningún momento se contempló que ambos fuesen las víctimas de una tercera persona. Las pruebas forenses indicaron, con absoluta certeza, que Purificación Prieto murió mientras dormía a causa de varios golpes en la cabeza, dos días antes que su esposo. Se teorizó en su momento que el hombre pudo intentar borrar los indicios del crimen durante esas 48 horas, pero que terminó suicidándose. 
El cuerpo de Heriberto se encontró pendiendo de una viga en el garaje de la casa, con ambas perneras del pantalón ensangrentadas, al lado de una escalera. En eso se apoya parcialmente su hija, Rosa Elena Bellas, para asegurar que su padre no se quitó la vida, sino que fue otra víctima del homicidio.
La mujer asegura que nunca se dio una explicación coherente que justificara “tal cantidad de sangre” en el cuerpo del hombre, como tampoco considera lógica “la posición de la escalera” –en diagonal con el cuerpo de su padre– en las fotos que realizó la policía al llegar al lugar del crimen. “Hay cosas que no me cuadran”, lamenta. Apunta, además, que en las fotografías policiales pueden verse algunos hematomas en la cara de Heriberto, que van desde la sien hasta más abajo de la oreja. El rostro del hombre “tampoco concuerda” con el de un ahorcado, afirma la mujer. “Algunos expertos me han dicho que debería de tener un color blanco o azulado, pero no rojizo como aparece en las fotos”.
Con todo esto, pretende que un forense realice una peritaje con las fotos y confirme si la versión oficial es plausible o existe alguna laguna, tal y como afirma Rosa Bellas.
Cuando desde este medio se le preguntó cuál cree que pudo ser entonces el móvil del crimen, la mujer evitó responder de forma taxativa, pero recordó que su padre “no quería vender la parcela y murió sin venderla”. Se refiere a la parcela en la que estaba la casa del matrimonio y sobre la que existía una oferta de compra para construir el actual supermercado de Mercadona.
Asimismo, la mujer considera que se produjeron irregularidades durante el proceso, principalmente por la presencia de un perito calígrafo que había dado como bueno un testamento hológrafo de Heriberto García, en el que dejaba todos sus bienes a sus sobrinas, que además ejercía como representante de estas. Rosa Bellas consiguió demostrar que este perito no estaba colegiado y por lo tanto la prueba fue declarada nula de pleno derecho por la magistrada del caso. 

La hija del homicida suicida de Canido intentará reabrir el caso de su padre