Mariscos Riobó iniciará en breve las obras de una depuradora en A Capela

el gerente de la empresa prevé que las nuevas instalaciones estén a punto en octubre jorge meis
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El proyecto de la empresa Mariscos Riobó para construir un centro de elaboración de mariscos dotado de depuradora de moluscos y cetárea de crustáceos en una antigua nave de ganado del municipio de A Capela está más cerca de materializarse. El Ministerio de Economía de Industria publicó en otoño pasado la lista de iniciativas empresariales seleccionadas en la convocatoria de 2012 del Plan Ferrol y entre ellas se encuentra esta idea de la firma fenesa, que se beneficiará de un crédito a bajo interés por un importe ligeramente superior a los 40.000 euros.

El proyecto, que se beneficia de un crédito del Plan Ferrol, recibirá una ayuda de Mar

La intención de la empresa, según su gerente, Marco Riobó, es iniciar en breve las obras de acondicionamiento de la nave, antes, incluso, de recibir la ayuda solicitada hace ya cuatro años a la Consellería do Medio Rural e do Mar. Fuentes oficiales del departamento que dirige Rosa Quintana confirmaron a este periódico que la subvención se está tramitando y que en su momento se publicará en el Diario Oficial de Galicia. Riobó confía en que esta decisión se tome entre el presente mes y febrero y poder así tener las nuevas instalaciones en disposición de ser utilizadas en octubre.

El nuevo centro de elaboración de mariscos, el primero de circuito cerrado en la comarca, permitirá a la firma reducir los gastos de transporte a sus instalaciones en Arteixo, pero, sobre todo, multiplicar la capacidad de depuración instalada en la ría.

En concreto, el proyecto de Mariscos Riobó incluye una cetárea de crustáceos para 600 kilos y la colocación de “bins” estabuladores para cantidades que oscilan entre las cinco y las seis toneladas, aunque, al tratarse de una estructura modular, su capacidad podría duplicarse e, incluso, triplicarse.

 

nuevos sistemas

Tecnológicamente, las nuevas instalaciones serán de las más avanzadas de la zona, incorporándose nuevos sistemas para optimizar la capacidad purificadora de la depuración. Al ser una instalación de circuito cerrado, no se utiliza, como suele suceder en este tipo de ingenios, agua del mar para clorarla, sino que utiliza un ozonizador y un sistema de esterilización con luz ultravioleta que le confieren al agua en la que se descontamina el marisco unas propiedades óptimas.

La depuradora incorporará un sistema de extracción de ureas de última generación y otro de decantación de agua, cuya temperatura estará regulada en todo momento, en concreto entre los 8 y los 18 grados, dependiendo del lugar del que proceda el propio marisco. Un cocedero y unas cámaras de congelado con más capacidad que las que tiene en la actualidad completan el proyecto.

Estas instalaciones, señala Marco Riobó, permitirán a su empresa dar un salto cualitativo, no solo en lo que se refiere a la reducción de costes de transporte y a la relación con el cliente, sino también a la capacidad y desarrollo de la empresa.

Mariscos Riobó iniciará en breve las obras de una depuradora en A Capela