El temporal inundó viviendas y provocó caídas de árboles y desprendimientos en todo Ferrol

los contenedores, por los suelos
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Las intervenciones de bomberos, protección civil y policía se contaron ayer por centenares en la comarca de Ferrol como consecuencia del paso de la cliclogénesis explosiva “Gong”. La crecida de los ríos fue el principal problema que se registró ya por la mañana, coincidiendo con la pleamar de las diez.

En Ferrol, los vecinos de Os Corrais, en Serantes, vieron de nuevo cómo dos viviendas se anegaron totalmente y los servicios de emergencias se afanaron hasta primeras horas de la tarde en tratar de achicar el agua, que en un patio interior de la casa más próxima al río alcanzó en torno a un metro de altura.

La nieta de la propietaria de la casa relató a este periódico la desesperación que produce ver cómo cada vez que llueve con fuerza el agua sube por los sumideros y entra en las casas. Hace años que se reclaman unas obras que den solución a un problema periódico, pero tras muchas promesas y compromisos no acaban de llegar. El propio concejal de Zona Rural, José Polo, anunciaba a principios del mandato que resolver este problema de las inundaciones de Os Corrais era una cuestión que debería acometerse con urgencia, pero de momento no se ha hecho nada. “Lo que prometieron hacer no lo hicieron”, señala esta afectada, que apunta que “lo que hacía falta era que se abriera el río que está canalizado a partir de aquí y los tubos no tragan”.

Protección Civil, bomberos y policía estuvieron ayer en la zona, pero no los acompañó ningún responsable municipal.

La jornada de ayer fue dura para los bomberos de Ferrol, que desde las 9.45 horas hasta las cinco de la tarde estuvieron continuamente atendiendo incidencias de diferente tipo. Solo hasta las dos de la tarde se habían registrado 25 salidas.

Las caídas de árboles fueron constantes durante la mañana, la más importante en la calle Masaya, en el barrio de Caranza, donde uno de ellos cayó encima de algunos coches que se encontraban aparcados.

Las inundaciones no solo afectaron a Serantes sino también a una vivienda de la carretera de San Román, en Doniños, cuyos propietarios requirieron igualmente la presencia de los servicios de emergencias. Además, se produjeron desprendimientos de tierra en varias zonas.

El centro de Ferrol tampoco se libró de los efectos de “Gong”. La gran cantidad de agua que cayó durante la mañana provocó desprendimientos de galerías y cascotes, los más graves en el número 63 de la calle Real y en un local de hostelería del Cantón. Si este tipo de sucesos son ya habituales dado el mal estado de conservación de numerosos inmuebles del casco histórico, los vientos y la lluvia contribuyen a incrementar el riesgo de que se produzcan.

 

suspensión de actividades

El temporal provocó también la suspensión de algunas actividades previstas para ayer, especialmente las de carácter deportivo. Aunque por la mañana todavía se disputó algún partido, la delegación de fútbol comunicó a mediodía que los encuentros previstos quedaban aplazados. Tampoco se celebró la carrera de cross de Esmelle e incluso se suspendió la presentación de obras de Manel Cráneo que iba a tener lugar en Metrópolis Cómics –ya tiene nueva fecha, el 8 de febrero a las 19.30– porque el autor siguió las recomendaciones de no realizar desplazamientos en coche ante el mal tiempo.

Aunque el panorama se despejó notablemente por la tarde, el temporal dejó un reguero de paraguas rotos por el viento, contenedores volcados y ropas empapadas. A última hora de la tarde, los servicios de emergencias esperaban con preocupación la nueva pleamar –a las diez de la noche– en vista de lo que pudiera ocurrir.

El temporal inundó viviendas y provocó caídas de árboles y desprendimientos en todo Ferrol