Teresa Romero adopta un perro de un centro de protección de Alcorcón

|

La auxiliar de enfermería curada de ébola, la gallega Teresa Romero, y su marido, Javier Limón, adoptaron un perro en el Centro Integral de Protección Animal (CIPA) de Alcorcón, el municipio madrileño donde residen.

El alcalde de Alcorcón, David Pérez, entregó al matrimonio a su nuevo perro, un cachorro hembra American Stanford, y que se llama Alma, según indicó el Ayuntamiento.

Teresa Romero se contagió de ébola tras atender como voluntaria en el hospital Carlos III de Madrid al misionero fallecido por esta enfermedad Manuel García Viejo, y fue la primera paciente dada de alta tras infectarse del virus en Europa, tras permanecer 30 días ingresada.

Mientras Teresa Romero permanecía en el hospital, su perro Excálibur, al que la pareja consideraba el hijo que nunca tuvo, fue sacrificado por orden de la Comunidad de Madrid, ante lo que la pareja, muy afectada, recibió numerosas muestras de solidaridad.

Casi tres meses después de recibir el alta hospitalaria (el 5 de noviembre de 2014) Teresa Romero explicó que le gustaría que su idea de adoptar a un perro “sirva de ejemplo para que estos animales puedan tener como Alma una familia y ser felices”, según informó el Ayuntamiento.

Javier Limón, por su parte, explicó que fueron al CIPA a adoptar a Alma, y que quieren que la sociedad “se conciencie y se dé cuenta de que hay muchos animales abandonados que necesitan un hogar”.

deseo

También el alcalde de Alcorcón agradeció a la pareja que haya optado por adoptar un animal en este centro de protección, y deseó “que mucha gente haga lo mismo”, porque, dijo, que existen muchos animales “que están deseando también encontrar una familia”.

“Ya se ve el cariño con el que Alma está deseando irse a su nuevo hogar con Teresa y Javier”, agregó David Pérez.

recomendaciones

Las asociaciones protectoras de animales sin hogar recomiendan a todas aquellas personas que estén dispuestas a adoptar a un animal deben de pensárselo mucho antes de tomar una decisión, porque lo recomendable es que la adopción se prolongue durante toda su vida.

También señalan que desde el momento mismo de la adopción, el animal pasa a ser una responsabilidad y debe enseñársele a tener un comportamiento correcto.

Teresa Romero adopta un perro de un centro de protección de Alcorcón