Un policía dice que fingió ser corrupto para destapar la trama de prostíbulos

Varios de los acusados en el banquillo de la Audiencia de Barcelona, que juzga desde hoy a una veintena de mandos de la Policía Nacional, abogados, funcionarios y dueños de burdeles por integrar una presunta trama corrupta que protegí
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 El inspector jefe de la Policía Nacional José Javier M.P., uno de los principales acusados de la trama policial que supuestamente protegía a prostíbulos, ha alegado hoy que se hizo pasar por agente corrupto para destapar a la red y desenmascarar a superiores suyos que cobraban de dueños de burdeles.

En la sección novena de la Audiencia de Barcelona se ha iniciado hoy el macrojuicio del llamado "caso Saratoga-Riviera", contra una veintena de agentes de la Policía Nacional, responsables de burdeles y abogados acusados de formar parte de una trama que protegía a prostíbulos a cambio de dinero y regalos.

Por su presunta relación con la trama se sientan en el banquillo el inspector jefe José Javier M.P., que afronta la mayor petición de condena, 44 años de cárcel, además del también inspector y superior suyo en esa área, Abundio N., y el comisario jefe de la unidad contra la inmigración irregular de la Policía Nacional, Luis G.

El inspector jefe, alias "Jordi", fue el primer presunto integrante de la trama que fue detenido acusado de recibir dinero del dueño de un burdel y, posteriormente, fue denunciado en el marco de una investigación interna de la Policía Nacional al encontrarse droga en su taquilla.

En su declaración ante el tribunal, "Jordi" ha negado que haya cobrado cantidad alguna de dueños de prostíbulos a cambio de avisarles de redadas y ha justificado que mantuviera conversaciones y encuentros con responsables de burdeles -en las que consta que pidió sumas de dinero- en que se estaba "infiltrando" para desenmascarar una trama en su unidad de la que sospechaba.

El inculpado ha señalado como líder de esa trama corrupta al también inspector jefe Abundio N., su superior en el cuerpo, y le ha acusado de haber emprendido una "campaña" contra él, de la que formaría parte el registro de su taquilla, para apartarlo de la Policía y poder continuar con sus prácticas ilícitas.

José Javier M.P. fue detenido en 2007, después de una reunión que mantuvo en un hotel de Barcelona con Carmelo S., encargado del prostíbulo "Riviera", quien supuestamente le dio un sobre con dinero mientras la Guardia Civil vigilaba la "entrega controlada" para arrestarlo, aunque esa suma no se ha encontrado nunca.

Sobre ese encuentro, las versiones de "Jordi" y Carmelo S. son opuestas: el inspector jefe asegura que formaba parte de su proceso de infiltración para investigar la trama corrupta, mientras que el gerente del burdel mantiene que fue extorsionado por el agente, que le había pedido dinero bajo la amenaza de someter al burdel a inspecciones y redadas continuas.

Aparte de arremeter contra "Jordi", Carmelo S. ha exculpado al resto de policías integrantes en la trama corrupta y ha negado que los mandos de la Policía Nacional imputados le avisaran con antelación de las redadas que iban a llevar a cabo para que él pudiera hacer desaparecer del local a las prostitutas "sin papeles".

El responsable del "Saratoga", que igual que el "Riviera" permanece clausurado por orden judicial desde el año 2008, ha justificado sus frecuentes contactos con el inspector jefe Andrés O.B y el subinspector Ignacio L.G. -ambos imputados en la trama- en la relación de amistad que les unía con ellos.

Al acusado se le han reproducido conversaciones intervenidas, en las que preguntaba a Andrés O.B. si esa noche habría "cenas", palabra en clave que el fiscal interpreta que aludía a las redadas, pero con la que Carmelo S. asegura que se refería a las periódicas visitas que los mandos policiales hacían al "Saratoga" para tomar copas.

Carmelo S. ha negado que su local empleara como prostitutas a menores de edad y ha explicado ante el tribunal que el "Saratoga" sólo cobraba por las copas que se consumían y por el hospedaje de las chicas de alterne en el hotel anexo, en el que ellas "voluntariamente" llevaban a sus clientes.

El responsable del "Saratoga" ha negado así que, como mantiene el fiscal, controlara la actividad de las prostitutas, sus horarios y hasta su tiempo de ocio.

Un policía dice que fingió ser corrupto para destapar la trama de prostíbulos