Los ingenieros creen que es “inexacto” atribuir el accidente a la alta velocidad

agentes de la policía nacional rastrean con perros el interior de los vagones siniestrados efe/xoán rey
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El Colegio Oficial de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (CICCP) considera “inexacto” atribuir el accidente en Santiago del tren Alvia Madrid-Ferrol, que se saldó con 79 víctimas mortales, a la Alta Velocidad Española.

El CICCP expone, en un comunicado hecho público ayer, su punto de vista acerca del descarrilamiento ocurrido en las proximidades de la estación de la capital gallega, con el fin de evitar que la Alta Velocidad Española “salga desacreditada injustamente de este siniestro”.

Las “últimas causas” del siniestro, según el citado colegio, “serán fijadas por las comisiones de investigación”, y señala este colegio que lo ocurrido “ha de imputarse al ferrocarril convencional, no totalmente automatizado y, por lo tanto, con índices de siniestralidad superiores” a los de la Alta Velocidad.

Debido a la confusión generada por las distintas versiones sobre las circunstancias técnicas del accidente del Alvia, el CICCP dice que “el siniestro de Santiago no ha sido un accidente de la Alta Velocidad”.

“Es inexacto atribuir el accidente a la Alta Velocidad Española, ya que el siniestro se ha producido en el itinerario mixto Madrid-Ferrol, en el que unos tramos de la vía han sido diseñados y construidos para la Alta Velocidad, aunque no están completamente acondicionados todavía para ella y otros, en cambio, pertenecen al antiguo trazado convencional”.

dos anchos de vía

Según el citado Colegio, “la coexistencia de dos anchos de vía diferentes ha obligado a utilizar determinados convoyes Alvia que son trenes ligeros Talgo provistos de dispositivos que permiten variar automáticamente el ancho de vía y cuya velocidad máxima entre Ourense y Santiago es de 200 kilómetros”.

Añade, en este sentido, que el sistema de seguridad utilizado, el ASFA, “es adecuado y es el más usado en España para trayectos convencionales a velocidades inferiores a los 200 kilómetros”.

“Mucho se ha hablado y se ha escrito del sistema de control de seguridad utilizado, que era, en el tramo de vía del siniestro, el ASFA, y no el ERTMS, instalado parcialmente en la vía en el tramo Ourense-Santiago pero no operativo todavía para los trenes Alvia, que está siendo implementado en toda Europa mediante una directiva comunitaria, y que ofrece las máximas garantías de seguridad”, según el CICCP.

En su exposición, añade el Colegio de Ingenieros que en España el ASFA fue implementado en los 70 y que se trata de “un sistema de alarma por tramos basado en unas balizas electromagnéticas instaladas junto a las señales, capaces de detectar el paso del tren y sus condiciones, de forma que si un convoy no se detiene ante una señal de parada, es frenado automáticamente”.

El sistema ASFA se utiliza para cinco indicaciones diferentes “informando sobre la ocupación de la vía aunque no son capaces de frenar un tren que vaya con exceso de velocidad”.

Los ingenieros creen que es “inexacto” atribuir el accidente a la alta velocidad