Más de 700 coches esperan el desguace en el patio del cuartel Sánchez Aguilera

Sánchez Aguilera coches abandonados
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El Sánchez Aguilera es un gran depósito de coches a cielo abierto. Están los que aparcan en la zona gratuita, acondicionada para ello, entre la avenida do Rei y la calle Cardosas. Están los que se lleva la grúa y esperan a que algún resignado propietario vaya a recuperarlos, previo pago. Y están los coches abandonados. Los que se quedan en las calles sin moverse, hasta que estorban o hasta que la capa de polvo es excesiva, y terminan sus días desperdigados por el recinto militar sin que nadie se acuerde de ellos. Pasa un período prudencial, los dueños no los reclaman, y acaban formando parte del patrimonio local.

Son más de 700, según los cálculos del gobierno. Se ven hasta con el Google Maps, puntitos de colores por aquí y por allá que, pie a tierra, conforman una chatarrería extraordinaria, camuflados los vehículos más antiguos entre la maleza y los singulares edificios del acuartelamiento. Ya no son coches, son paisaje. Se pueden encontrar hasta los remolques de un circo, carromatos de una vida trashumante tan distinta a este estatismo.

Los silenciosos inquilinos del Sánchez Aguilera llevan años esperando acabar sus días en el desguace. El gobierno de Jorge Suárez redactó un pliego para que una empresa se los llevase de allí, proporcionando además beneficios al Concello. Pero hubo discrepancias en el ámbito funcionarial sobre cuál era la fórmula legal adecuada para hacerlo y el proceso encalló enredado en la burocracia. Así que el nuevo gobierno quiere también intentarlo, con un contrato para sacar los coches a subasta y poder despejar una zona en la que, además, también se acumulan escombros. La intención, indican desde la concejalía de Seguridade, es la de hacerlo cuanto antes. 

Y corre prisa, al menos tanta como la que le quieren imprimir al convenio de Defensa. Su firma es un objetivo prioritario del gobierno de Ángel Mato y por ello se adaptarán al documento que presentó José Manuel Rey en 2015. Pero el terreno, a día de hoy, tiene dueños sobre cuatro ruedas.

Más de 700 coches esperan el desguace en el patio del cuartel Sánchez Aguilera