El borrador de los presupuestos sigue sin convencer a los grupos de la oposición

El presupuesto de este año todavía debe ser dictaminado en comisión y aprobado en pleno para entrar en vigor | jorge meis
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La junta de portavoces celebrada ayer no fue resolutiva en cuanto a avanzar en la aprobación de los presupuestos municipales de este ejercicio, aunque sí abordó una cuestión que no incluía el borrador remitido la semana pasada por correo electrónico a los grupos de la oposición: el uso que se le pueden dar a los 2,5 millones de superávit que se incluyen en el texto económico de 2017.
En la reunión de ayer se debatió la propuesta del gobierno para el documento económico de este año, un texto que el propio ejecutivo considera “de trámite” pero necesario para hacer el balance entre ingresos y gastos, tras haber cerrado ya en la mesa de negociación, con el acuerdo mayoritario de los sindicatos, el capítulo 1, referido al personal municipal.
Con respecto al superávit, la propuesta que les fue trasladada ayer a los grupos de la oposición pasa por abrir una negociación inmediata para acordar la inversión de esta cuestión, dando prioridad a cuatro temas que el ejecutivo local señala como “urxentes e prioritarios” y que ya fueron aprobados a través de mociones de la oposición en el pleno ordinario.
Se trata de la pasarela sobre la vía del ferrocarril de Santa Mariña, la pista polideportiva de la parroquia de Mandiá y el alumbrado y saneamiento en la zona rural.


Según las previsiones del gobierno de Suárez, este superávit podría empezar a aplicarse a partir de abril de 2018.
En cuanto al capítulo de personal, se propone, como ya se indicó, la adopción de ocho nuevas plazas de nueva creación –un educador social, un ayudante de la Casa de Acogida, dos bomberos conductores, dos auxiliares de biblioteca y dos agentes de empleo y desarrollo local. Para estas creaciones se aportan los informes de necesidad del jefe de Bomberos y de la Xunta en el caso de la biblioteca-archivo, que amparan las dotaciones a mínimos.
También figura la amortización “transitoria” de dos plazas de inspector principal y la dotación económicas de plazas existentes sin crédito como las de cuatro policías locales, once auxiliares administrativos, dos arquitectos superiores y diez bomberos conductores.
En relación a las jubilaciones de plazas de limpiadora, alguacil, oficial de obras y oficial industrial se reconvierten y reagrupan en 16 puestos de oficial, que junto a las seis de oficial conserje, se ocuparían de cementerios y servicios de conserjerías en pabellones, centros de enseñanza u otras instalaciones municipales.
El ejecutivo explicó que en el año 2016 se perdieron seis plazas por jubilación y que con esta propuesta se pretende poner freno a la destrucción del empleo público y “dar resposta institucional ao cumprimento das demandas e necesidades dos veciños desde a administración local coa dotación necesaria ou, cando menos , posible”.
Críticas
La visión de los grupos de la oposición no es tan clara como la del gobierno y así ninguno de ellos se mostró satisfecho con los contenidos de la junta de portavoces.


La portavoz del PP, Martina Aneiros, calificó de “paripé” la reunión de ayer, criticando que no se haya celebrado ya este encuentro la pasada semana cuando se les hizo entrega del borrador, vía correo electrónico.
Aneiros señaló que se trata de un presupuesto que tendrá solo días de vigencia, ya que se llevaría a aprobación a finales de diciembre y no serviría, por tanto, “para solucionar ningún problema de Ferrol”. La portavoz popular señaló que lo que debería hacer el gobierno es “estar preocupado por los presupuestos de 2018 y ese debería ser el objetivo principal”. A este respecto, no se les adelantó nada del texto económico del año próximo y se les citó para una comisión la próxima semana en la que el PP espera que se les entregue previamente todos los informes para contar con el documento completo para su debate.
También el PSOE, a través de Germán Costoya, que fue quien acudió a la junta de portavoces, criticó la falta de contenidos de la reunión, en la que solo se les dio cuenta del capítulo I, de personal. Con respecto a los contenidos ya conocidos, criticó que se incluya la tasa del agua como ingresos y que se modifiquen las bases de ejecución del borrador con respecto al documento de 2015 y, sin embargo, no se incluyan las modificaciones que se habían aprobado en pleno hace unos meses.
Con respecto a las obras que se pretenden ejecutar con el superávit, Costoya indicó que es un acuerdo oral que nos e recoge en el texto por escrito, por lo que restó validez al compromiso.
De todos modos, Costoya apuntó que el documento no cuenta con el informe del interventor, por lo que espera que cuando se celebre la comisión el texto esté informado.


El portavoz del BNG, Iván Rivas, consideró el borrador de los presupuestos para 2017 como “un documento clónico a los que desarrolló el PP a lo largo del mandato anterior.
Para el BNG, el ejecutivo se está encomendando a los populares para cuestiones como la tasa de depuración –incluida ya en estos presupuestos–, el destino del superávit, sin reducción del gasto público o con un aumento del dinero destinado a reparto discrecional de subvenciones de carácter nominativo.
Los nacionalistas critican, asimismo, la tendencia privatizadora del ejecutivo de Jorge Suárez tanto en lo relativo a la gestión del agua con Emafesa, como la gestión de residuos a través de Sogama, sin abordar ningún tipo de remunicipalización ni de gestión pública del mínimo servicio que pueda prestar el Concello.
Para el BNG estos presupuestos deberían sentar las bases de unos nuevos criterios en materia de política económica que rompiesen la dinámica de reducir gasto público , incrementar la presión fiscal y privatizar la gestión de residuos que, señala, inició el PP de José Manuel Rey de Varela y que "parece que no momento actual atopan unha reproducción clónica".

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