El comité de Albada desafía al gobierno local a una visita conjunta a la planta

el comitã© de empresa ofreciã³ ayer una rueda de prensa en el edificio de sindicatos javier alborã©s
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El fin de la huelga de Albada no parece estar más cerca que cuando comenzó, hace ya un mes. Pero los trabajadores quisieron dejar claro ayer que este bloqueo no es culpa suya, sino de la empresa y del propio Ayuntamiento, al que acusan de posicionarse al lado de la empresa, a pesar de que esta no cumple sus funciones. Paulo Carril, el secretario comarcal de la CIG, el sindicato mayoritario en la planta, ha desafiado al alcalde, Carlos Negreira a que les acompañe a visitarla y compruebe por si mismo que todo lo que dicen es cierto.

Carril negó que los trabajadores hayan adoptado una postura inmovilista y como prueba reveló que el siete del mes pasado habían presentado a la Concejalía de Medio Ambiente un plan de viabilidad que supondría una reducción de costes de 350.000 euros y que incluye un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), así como la reducción de algunos pluses. El plan consta de 10 puntos y el comité lo ponía encima de la mesa a cambio de mantener los puestos de trabajo, puesto que en el último año la dirección de Albada despidió 11 personas. Sin embargo, según el representante sindical, la empresa rechazó su plan.

La empresa, por su parte, considera las declaraciones de carril “parciales y malintencionadas” y señala que no es así como se lleva una negociación. “Para llegar a un acuerdo, hay que sentarse a una mesa y discutir punto por punto, y no negarse a seguir hablando cuando no se aceptan todas las condiciones”, señalaron. Pero los trabajadores están convencidos de que están apagando una “exemplo de nefasta xestión empresarial” y de fraude y se apoyan en un informe emitido por el Consello Consultivo en septiembre del año pasado para criticar la trayectoria de una planta que, recalcan, nunca funcionó como es debido, y que el propio Negreira criticó muy duramente durante la campaña electoral que le llevó a la alcaldía.

vertedero ilegal

Carril recordó que el objetivo con el que se abrió la planta en 2002 era que se reciclara el 75% de la basura, objetivo que nunca se cumplió, dado que nunca llegó a procesarse más del 55%. De hecho, la capacidad de depósito de basuras llegó a su limite en 2007, cuando se llenó por completo el segundo vaso, y desde entonces se ha estado enviando basura diariamente a la planta de rechazos de Sogama, en Sobrado dos Monxes. Como estas instalaciones pertenecen al mismo grupo, Urbaser, del que es propietario el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, el representante sindical habla de “chantaxe” y de “estafa”.

“Nos temos denunciado que o que fan e aumentar os beneficios. Nas contas que nos temos o 92% dos gastos son para encher de beneficio outras empresas do grupo sen ningún tipo de reciclaxe”, aseguró Carril, que aprovechó para dejar claro que no es cierto que los salarios de los trabajadores de Albada sean muy elevados. “Cobran 5.000 o 6.000 euros ao ano menos que outros de Sogama ou Cespa e se pode comprobar no BOP”. Y desglosó la deuda que el Ayuntamiento tiene con Albada para dejar claro que no tiene que ver con la masa salarial:  25 son referidos a inversiones realizadas, casi ocho de tratamiento y transporte de los residuos y dos millones por gastos de explotación.

“Nos cando dicimos que hai unha chantaxe e porque hai un mal deseño empresarial da concesión, de como se concede e como se xestiona, é para favorecer a empresa”. En cuanto a la estafa, radica en que se cobra una tasa de reciclaje que, según los trabajadores, no se realiza. “Os empleados o ven porque son os que empaquetan o lixo cara os vertederos de grupo Urbaser”, apuntó Carril. El responsable sindical ironizó al suponer que los beneficios se destinarán a “contratar xogadores de fútbol”. “O señor Pérez impórtanlle ben pouco A Coruña e os postos de traballo. Desde logo, non coa estafa social e o roubo a mans cheas que está facendo”. Y el lunes, que hay pleno municipal, volverán a reclamar la atención del alcalde sobre este asunto.

El comité de Albada desafía al gobierno local a una visita conjunta a la planta