Medidas de seguridad en las plantas de hormigón en España

Plantas de hormigón en España
|

Las medidas de seguridad en las fábricas han ido en aumento con el tiempo y en este caso las plantas de hormigón, no se quedan atrás. La normativa vigente sobre la seguridad laboral e higiene industrial ha mejorado de forma más que notable, prueba de ello es la reducción de accidentes de trabajo en los últimos años.

En la actualidad, con los avances de la tecnología existen diversos materiales y herramientas que aplicar a la seguridad laboral. Las cuales tienen como objetivo hacer más fácil y seguro el desempeño de las actividades que requiera la profesión. De esta manera, se puede incrementar la seguridad de las personas que se encuentran trabajando.

Esto se debe a los riesgos que implica un trabajo como el desarrollado en este sector, en el que abunda la maquinaria pesada, materiales de gran volumen y polvo con partículas en suspensión que hacen que el riesgo se multiplique.

En una planta de hormigón, se fabrica la materia prima utilizada en obras de diferente magnitud. Las principales plantas de hormigón en España hacen posible la fabricación de productos como bloques, bordillos, adoquines y bovedillas de este material.

Los materiales con los que suelen trabajar en estas plantas es muy variado. Por ejemplo, materiales áridos (arenas y gravillas) o cementos y otros componentes como filler o polvo mineral, fibras de refuerzo o aditivos. Estos componentes son dosificados en las proporciones adecuadas, para ser mezclados en el caso de centrales amasadoras o directamente descargados sobre camiónes hormigonera, en el caso de las centrales dosificadoras.

Programas de formación y prevención en seguridad laboral e higiene industrial

Gracias a la conciencia sobre seguridad laboral que hemos adquirido en los últimos años tanto en trabajadores como empleadores, hacen de este tema un asunto de máxima relevancia. Las plantas de hormigón en España se encuentran obligadas por la legislación vigente a reforzar en sus empleados conductas seguras, a través de formación teórica y práctica, tanto a nivel general como para puestos de trabajo específicos.

Algunas de ellas llevan a cabo anualmente programas de formación en seguridad dirigido a todos los trabajadores. También se adaptan sesiones de formación específicamente a los riesgos inherentes a los distintos puestos de trabajo, simulacros de accidentes, incendios, rescates o jornadas de primeros auxilios.

Como parte de dichos programas, se promueve un estilo de vida saludable tanto dentro como fuera del lugar de trabajo para mejorar la calidad de vida de su plantilla. Ese es otro objetivo que se implementa en estas fábricas, y en la práctica han demostrado que se puede minimizar los riesgos de enfermedad de sus empleados y familias.

La Directiva Europea CEE 2006/42/CE

Considerando que las plantas de hormigón se dedican al diseño y fabricación de materia prima, usando maquinaria pesada, deben cumplir con los requisitos de seguridad exigidos por la Directiva Europea CEE 2006/42/CE. Esta normativa es una versión revisada, relativa a las máquinas, cuya primera versión se aprobó en 1989.

La actual directiva fue aplicada desde el 29 de diciembre de 2009 y tiene un doble objetivo, armonizar los requisitos de salud y la seguridad que se aplica a las máquinas.

Sobre la base de un nivel elevado de protección de la salud y de la seguridad, garantiza la libre circulación de las máquinas en el mercado de la Unión Europea.

El ámbito de aplicación de la Directiva 2006/42/CE se extiende a los siguientes productos: máquinas, equipos intercambiables, componentes de seguridad, accesorios de elevación, cadenas, cables y cinchas.

Antes de la comercialización o puesta en servicio de un producto cubierto por la Directiva 2006/42/CE, el fabricante, en este caso la planta de hormigón en España, tiene que cumplir una serie de requisitos, tales como:

a) Asegurarse que el producto cumple los requisitos pertinentes de seguridad y de salud.

b) Asegurar la disponibilidad de un expediente técnico.

c) Proporcionar la información e instrucciones necesarias con la máquina.

d) Llevar a cabo el procedimiento de evaluación de la conformidad adecuado.

e) Redactar la declaración CE de conformidad, y asegurarse que ésta se adjunta a la máquina.

f) Colocar el marcado CE.

Este último punto es de suma importancia, ya que es el paso final que certifica que la máquina cumplen con todos los requisitos establecidos en la normativa, la cual distinguen y categoriza a los productos fabricados. La etiqueta CE es el único que certifica la conformidad del producto con los requisitos aplicables establecidos en la legislación europea. El artículo 16, apartado 3, obliga a los estados miembros a prohibir que se fijen en las máquinas marcadas, signos o inscripciones que puedan inducir a error a terceros en relación con el significado del marcado CE, con su logotipo o con ambos al mismo tiempo.

Medidas de seguridad en las plantas de hormigón en España