Los indicios apuntan a que la mujer asesinada en Cabanas fue violada

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Dos vecinos de Lavandeira, en Cabanas, encontraron en la medianoche del lunes el cuerpo de Elisa María Abruñedo, desaparecida un día antes, en una zona arbórea a escasos metros de su domicilio, en la carretera que baja hasta el núcleo de Fene. Estaba semidesnuda y presentaba heridas de arma blanca, según confirmó la Guardia Civil, que trabajaba en la zona para buscar pruebas y proseguir la investigación de este crimen, con todas las hipótesis abiertas.

La autopsia determinó que la víctima recibió una o dos puñaladas. Para confirmar si hubo agresión sexual se enviaron las pruebas recogidas en el cuerpo al Instituto Toxicológico.

Elisa Abruñedo tenía 46 años, estaba casada con un hombre de la parroquia y era madre de dos hijos de 23 y de 20 años. Trabajaba en la residencia Geriatros y era originaria de Sada.

Largas caminatas

Tenía por costumbre dar largos paseos diarios, de hasta diez kilómetros, sola o acompañada por su marido o de alguno de sus hijos. El domingo pasado salió a dar una de estas caminatas pero no regresó. Su familia comenzó a inquietarse ante la tardanza en torno a las diez de la noche, sobre todo al no responder a las continuas llamadas de teléfono.

Denunciaron la desaparición y el lunes se montó el operativo de búsqueda que incluyó a Protección Civil de Cabanas y de Ares, a la Guardia Civil (apoyada por un helicóptero) y también a los bomberos de Ferrol, con perros de salvamento (la efectividad de estos últimos disminuye según pasa el tiempo porque se cruzan otros rastros).

Estuvieron acompañados por la familia y vecinos que ayudaron a peinar la zona por la que podría haberse movido a pie la víctima hasta que se hizo de noche y se abandonaron las tareas ante la imposibilidad de caminar a oscuras por el monte.

Un vecino comentó que se había cruzado con ella el día anterior a última hora de la tarde y, acompañado por un trabajador de Casa Feal, se acercaron hasta ese lugar, cuando ya se había abandonado la búsqueda. Allí encontraron el cuerpo en torno a la medianoche.

zona de árboles

“É unha zona con árbores pero non é de difícil acceso”, confirmó a este periódico una personas que encontró el cadáver.

El alcade de Cabanas, Germán Castrillón, expresó su pesar por lo acontecido. “Lo sentimos mucho. Estamos muy confusos con lo ocurrido porque es una zona muy tranquila, en la que nunca pasa nada”, afirmó. Evitó hacer especulaciones sobre el caso porque “se está investigando”.

La desazón cundió entre los vecinos de Lavandeira, pesarosos por la pérdida de la familia e inquietos ante la inseguridad que provoca el suceso.

Núcleo tranquilo

Se trata de un núcleo tranquilo, uno de los más importantes del municipio, en el que la gente acostumbra a caminar sin preocupaciones.

“O meu neno veu na bicicleta el só e a xente pasea soa, non hai medo a nada, incluso por zonas onde non hai luz”, comenta Ana Fraga, de la Asociación de Mulleres Cabanas Rural.

El entierro de Elisa Abruñedo será hoy en el cementerio de San Juan de Ouces, en Bergondo, con salida del tanatorio Artabria a las 17.30 horas.

La familia expresó asimismo su gratitud a todos los que colaboraron en la búsqueda.

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