Violines y clarinetes conquistan Elviña

Una alumna interpretó varias piezas durante la presentación patricia g. fraga

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Los violines y clarinetes entraron ayer en fila india en un nuevo escenario, el colegio Alborada, con el objetivo de fomentar la educación musical en un barrio, la Segunda Fase de Elviña, que contará desde hoy con uno de los dos apéndices que tiene el programa ReSuena de la Sinfónica de Galicia en la ciudad. 

Se trata de arrimar las notas a los que, de no ser así, no tendrían contacto alguno con el género clásico. Aunque la iniciativa nació para los niños con riesgo de exclusión social, en el saco entran todos los que tengan interés por coquetear con la música. La OSG abre el plazo para que los estudiantes de este colegio se anoten en una lista sin límites. 

Cuenta el gerente de la formación, Andrés Lacasa, que el Alborada se sitúa en una zona estratégica porque allí aprenden algoritmos los pequeños de O Birloque y de Elviña, e incluso los de Novo Mesoiro y distritos de más allá de Lavedra. 

Por otra parte, el centro es grande por lo que el efecto llamada será mayor. Después de superar con nota la prueba piloto en Monte Alto, ReSuena se va hasta el otro lado de la península con Abanca como patrocinador, que, según Lacasa, le ha dado alas al proyecto: “Hemos ganado estabilidad”. 

La entidad financiará hasta 150 instrumentos. Ayer entraron por la puerta los primeros 40 para buscar amigos. Además, su empuje incluye también la formación de los locos bajitos, que por lo de pronto recibirán clases de los doce profesores que ya están en Monte Alto. En el arranque, cerca de 20 chavales del 15.002 animaron a los del 15.008 junto al gerente y el director general de Responsabilidad Social Corporativa y Comunicación de Abanca, Miguel Ángel Escotet. En función de la demanda se aumentará la plantilla, toda procedente de las filas de la Sinfónica: “Son músicos jóvenes que han estado en la Joven”. El programa, que pilota Diego Zecharies, les proporcionará su primera salida laboral. 

Lacasa espera mucha más respuesta en Elviña porque “el colegio es gigantesco y hay mucho interés por parte del profesorado. La zona lo necesita mucho”. 

Andrés afirma que ReSuena va lento, pero seguro. La primera experiencia en el centro cívico de Monte Alto tendrá para los chavales la primera recompensa en forma de directo. Los aprendices, que ya han ensayado varios fines de semana con la OSG, darán estas navidades un concierto con el coro de Manos Blancas. Mientras, los de la Segunda Fase tienen por delante la dura decisión de con qué instrumento aliarse para que le ponga banda sonora a su futuro más próximo. La actividad seguirá tejiendo su telaraña con la finalidad de crear una red que autoabastezca talentos. 

Hace más de año y medio que clavaron las piquetas en Monte Alto para recibir un “sí” por parte de los alumnos y no pararán hasta completar un circuito en A Coruña con espacios situados alejados de la zona centro. La orquesta quiere llegar también a núcleos rurales y barajan la posibilidad de extenderlo a otras ciudades gallegas.

ReSuena toma el modelo venezolano, que sacó a 400.000 chavales de la miseria, como ejemplo. Se plantea como una incubadora que bajo la premisa de “todos somos iguales delante de una partitura”, atenderá a las realidades de criaturas entre cinco y 15 años o más con el peligro de quedar aisladas del resto.

Violines y clarinetes conquistan Elviña