El hombre atrapado en un tubo del aire acondicionado reconoce que iba a robar

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Las primeras justificaciones sobre el hecho de encontrarse atrapado en el interior de un tubo del aire acondicionado fueron que había ido a trabajar y sus compañeros lo abandonaron, que unos hombres habían tratado de matarlo o que tenía frío –era agosto– y se metió allí para calentarse. Sin embargo, ayer reconoció en el Juzgado de lo penal 1 de Ferrol que el motivo real de su presencia dentro del citado conducto era que pretendía acceder al interior de un pub para robar, pero se quedó atascado, sin poder retroceder ni avanzar.
Se trata de un varón de 45 años que responde a las iniciales J.L.F.S. y que el día 10 de agosto de 2009 tuvo que ser rescatado por los bomberos del parque municipal de A Gándara cuando tenía todo el cuerpo y una pierna –la otra le salía para fuera– atrapados en el interior del tubo del aire acondicionado del pub Guiñol, ya desaparecido, que estaba ubicado en la carretera de Castilla, en la zona de O Ponto.
El acusado reconoció ayer ante la jueza María Jimena Couso Rancaño ser el autor de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa y se mostró conforme con la pena de seis meses de prisión, a pesar de que lo único que se llevó de su fechoría fue un buen susto.
Según la información recogida por este diario, el hombre permaneció varias horas atrapado, se cree que desde las cinco de la tarde, hasta que a la una de la madrugada alguien oyó sus gritos de auxilio y alertó a la Policía Local de Narón. Los agentes lo encontraron muy fatigando y sudando la gota gorda –lo primero que pidió fue agua–, pero no pudieron rescatarlo, por lo que tuvieron que pedir la intervención de los bomberos, que cortaron el tubo con una sierra radial.
La terrible experiencia parece haber hecho mella en el ladrón, con un pasado en el que destacan varias condenas de juzgados de Salamanca, Valladolid y Zamora, pero que, al parecer, desde ese día 10 de agosto de 2009 no volvió a delinquir.
En la actualidade está en un centro de rehabilitación de A Coruña y, al parecer, lleva cinco años sin consumir sustancias estupefacientes.
En la rebaja de la pena –inicialmente la Fiscalía solicitaba once meses de prisión– se le aplicaron las circunstancias atenuantes de embriaguez y dilaciones indebidas, pero también la agravante de reincidencia.
La jueza de lo Penal ferrolana no accedió a la suspensión ordinaria de la pena, por no tratarse de un delincuente primario, pero su abogada ya anunció que solicitará la extraordinaria, para lo que tendrá que someterse a una revisión por el forense y probar que está sometido a rehabilitación.

El hombre atrapado en un tubo del aire acondicionado reconoce que iba a robar