Denuncia que Cáritas cambió la cerradura de un piso en el que le habían dejado vivir

calle illa Tambo 4, Narón
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Un hombre natural de Ourense que responde a las iniciales S.R. denunció ayer en el Juzgado de Instrucción número 1 a los responsables de Cáritas Diocesana de Ferrol por haber cambiado por sorpresa la cerradura de la puerta del piso en el que lo habían dejado vivir. El denunciante asegura que se trata de una represalia por el hecho de que hace unos días puso en conocimiento del mismo juzgado la mala situación en la que se encontraba un compañero de vivienda sin que por parte de la entidad benéfica le prestaran la más mínima atención.
S.R. manifiesta que lo amenazaron con echarlo del piso si denunciaba lo ocurrido con su compañero, añadiendo que se vio en la obligación de hacerlo porque no consideraba justo lo que estaba pasando. En este sentido, explicó a este periódico que se trata de una persona que pesa cerca de 140 kilos con un problema de pie de atleta que entró en la casa en el mes de octubre y que carecía de lo más básico, apostillando que en Cáritas ni siquiera le dieron una manta.
El hombre en cuestión ocupaba una habitación con mucha humedad, en la que el agua corre por las paredes, y consiguió una silla de ruedas con la que estuvo mendigando en un supermercado de Caranza hasta que un día le dio un infarto en la calle. Tras ser asistido en el hospital Arquitecto Marcide lo trasladaron de nuevo al piso de Cáritas, en el que estuvo varios días en muy mal estado, sin ningún tipo de asistencia. Finalmente lo trasladaron en una ambulancia a la unidad de Cuidados Paliativos.
S.R. considera que esta situación es denunciable y que por eso lo hizo, y que por ese motivo cumplieron la amenaza de echarlo del piso, a pesar de tener apalabrada su permanencia en el mismo hasta que termine el curso de detective privado que está realizando en la Universidad de Salamanca y para el que Cáritas incluso le pagó la matrícula.
El cambio de cerradura se produjo en la mañana de ayer cuando salió de casa para realizar la compra. “Tengo dentro todas mis pertenencias, incluidos los apuntes para el examen que voy a tener dentro de veinte días”, señala S.R., motivo por el que solicita del juzgado que se hagan las gestiones oportunas para poder acceder a la vivienda con la máxima urgencia, puesto que se ha quedado en la calle sin dinero y sin tener dónde dormir.
Frente a estas manifestaciones, la presidenta de Cáritas, Fina Rebés, negó tajantemente que se tratase de una represalia, precisando que el afectado ya fue advertido verbalmente hace un mes de que tenía que abandonar la vivienda porque su comportamiento no era el correcto. En este mismo sentido, quiso dejar claro que se trata de un piso de tránsito, en el que nadie se puede quedar permanentemente, insistiendo en que se optó por esa medida a causa del comportamiento del denunciante.
Por su parte, la trabajadora social dijo que se actuó correctamente según los protocolos establecidos al respecto por Cáritas y por la propia Consellería de Benestar Social.

Denuncia que Cáritas cambió la cerradura de un piso en el que le habían dejado vivir