Los mariscadores de As Pías piden que se señalice la línea que delimita las zonas

El biólogo del pósito y un mariscador comprueban la dificultad de delimitar la zona desde el mar d.alexandre
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Unas veinte embarcaciones fueron ayer obligadas a abandonar sus labores marisqueras por un dispositivo de inspección de la Consellería do Mar al rebasar la línea imaginaria que delimita la zona B de la zona C, unos metros al sur del puente de As Pías. Según relataron los afectados, la embarcación estuvo grabándolos durante unos minutos antes de echarlos de la zona.
Esta clasificación administrativa es un tradicional foco de disputas entre mariscadores y Consellería, debido a la poca rigurosidad en la delimitación de las zonas y que originó hace unos meses la apertura de una investigación sobre la captura de bivalvos contaminados.

sin señalizar
Para evitar este tipo de situaciones los responsables de los pósitos de la ría han pedido en numerosas ocasiones la balización de esta línea imaginaria o la instalación de marcas en tierra para poder tener una referencia más clara. Actualmente el único punto que sirve de guía, explican desde la cofradía de Barallobre, es el límite del espigón situado en el inicio del puente de As Pías, cerca del área del servicio.
“Dende o mar ti ves varias filas de pedras e non é fácil distinguir a delimitación. Nin cambian de cor nin hai unha marca, nin nada”, explica Joám Luís Ferreiro, biólogo del pósito. “Un pode saber se se pasou cen metros, pero non se estás dez ou quience metros más adiante da liña”.
Las cofradías ya censuraron en su momento el sin sentido que supone delimitar administrativamente unas zonas de exclusión microbiológica –que no son estancas– y cuyo caso más sangrante se encuentra en la línea imaginaria que separa la ensenada de Caranza desde la ermita de Santa María y que está calificada como zona de exclusión, justo al lado de una zona B.
Esta situación la han ejemplificado en numerosas ocasiones relatando que una embarcación “que bota o raño a estribor colle marisco C e se o bota a babor o colle de zona B”. El único responsables de que se sigan produciendo estos episodios es el ejecutivo autonómico, opinan desde la cofradía fenesa, ya que fue el encargado de establecer unas “zonas irreales” y el “culpable” de que todavía no se haya saneado la ría de Ferrol.

Los mariscadores de As Pías piden que se señalice la línea que delimita las zonas