Los errores condenan a un Racing que no tiene gol

Futbol Racing de Ferrol-Pontevedra 2ª B A Malata
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Puede que la falta de gol esté privando al Racing de sumar más puntos en el arranque liguero, pero cuando pierde la seguridad defensiva que lo estaba caracterizando el resultado, inevitablemente, no puede ser otro que el de derrota. Fue lo que pasó ayer en el partido que lo enfrentó a un Pontevedra que sacó provecho de dos errores graves de su rival para llevarse los tres puntos y confirmar que el equipo ferrolano, si quiere estar entre los que se clasifican para la fase de ascenso a Segunda, todavía tiene muchas cosas que mejorar.

Y eso que el cuadro verde, con Jacobo Trigo en defensa y Fran Sota como referencia ofensiva, trató de buscar la portería contraria combinando la pelota con rapidez. Sin embargo, los espacios que parecía haber entre líneas hacían que el que era la referencia ofensiva del equipo ferrolano no hiciese más que correr, así que las ocasiones que llegó a generar no fueron claras.

Incluso con el paso de los minutos el juego se volvió más deslavazado. Por parte del Racing, porque después de que superase el centro del campo con relativa facilidad, en la parte final del terreno las ideas se le nublaron y no fue capaz de desbordar a su rival o de servir buenos balones a Fran Sota, demasiado solo ante la defensa rival. El Pontevedra, por su parte, prefirió esperar para tratar de generar peligro a la contra, pero ni las internadas por banda de Añón ni el trabajo de desgaste de Etxaniz encontraron el premio deseado, puesto que el marcador no se movió.

 

Decorado

La entrada de Mendi –con el consiguiente retroceso de Sota a la posición de mediapunta– pareció devolver al Racing a una disposición más natural. De hecho, en poco más de un minuto creó las dos ocasiones más claras de las que dispuso hasta este momento, pero el meta Edu desbarató los lanzamientos de Pablo Rey –primero– y Nano –después–, así que el marcador y el partido volvió poco a poco a su ritmo.

El encuentro, de hecho, volvió a estar a expensas de que un error fuese aprovechado por el rival. El fallo lo cometió el equipo ferrolano a la hora de replegar tras una jugada a balón parado y el Pontevedra lo aprovechó para montar una contra que Álex González, solo ante el meta Mackay, remachó mandando el balón a la red. Y, cuando al cuado verde no le había dado demasiado tiempo para restablecerse, un cabezazo de Mongil –recién entrado al terreno de juego– al rematar una acción a balón parado aumentó las diferencias.

El segundo tanto visitante pareció acabar con la incertidumbre por el resultado, pero esta volvió a un minuto para el  final del tiempo reglamentario a través de un penalti que, transformado por Pablo Rey, devolvió al Racing las esperanzas de puntuar. Pero en realidad no hubo tiempo para más, así que el equipo ferrolano se quedó con una derrota que confirma que todavía está verde si lo que quiere es acabar la liga regular entre los cuatro primeros para jugar la fase de ascenso a Segunda. La mejoría tendrá que llegar adelante... pero también en la solidez.

Los errores condenan a un Racing que no tiene gol