Nuevo castigo para el Racing

el pontés dopico lucha por el balón ante un jugador de la formación rival el comercio
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El Racing de Ferrol cayó por la mínima en su visita a Luanco en un partido que mereció ganar, pero en el que se mostró errático de cara a puerta. Los discípulos de José Manuel Aira lo hicieron todo bien, pero un solitario gol de Espolita en la primera parte fue suficiente para que el Marino de Luanco se llevara los tres puntos y dejara a los verdes en la parte baja de la tabla.
La recta inicial del encuentro fue un monólogo del Racing, que llevó la iniciativa y a través de Forte, Dani Rodríguez y Pumar se hizo fuerte en ataque. Los tres hombres más adelantados del conjunto racinguista ejercían una fuerte presión sobre la salida de balón asturiana y en esa tesitura los locales no se encontraban cómodos.
A pesar de todo el Marino no se descompuso en ningún momento y supo capear el temporal gracias a un excelente trabajo defensivo que le rindió réditos y le permitió mantener su meta a cero. A la contra, además, el equipo asturiano llevaba mucho peligro sobre la meta de Camacho. También lo hacía mediante las jugadas de estrategia. No en vano, una falta botada por Álvaro Muñiz fue el primer aviso serio de los locales. Dos minutos después Boris volvió a avisar con un disparo desde la frontal que atajó Camacho con problemas.
Mediado el primer acto el Racing rozó el gol en una internada de Pumar por el costado. El delantero apuró hasta la línea de fondo y habilitó a Jorge Rodríguez que, solo ante el meta local, no acertó a concretar la acción. La respuesta del Marino fue inmediata. Jandro puso un balón de oro a Espolita desde la banda y este, llegando desde atrás, batió a Camacho con un zapatazo que entró por toda la escuadra de la portería verde. Camacho no pudo hacer más que mirar.
A partir de ahí el dominio fue alterno. Pero, tras el descanso, la decoración del encuentro varió por completo y el Racing volvió a la carga. Lo hizo con todo. Pumar, Dopico y Marcos Álvarez pudieron anotar la igualada en los primeros minutos de la segunda parte, pero cuando no fue por culpa de Rafa Ponzo, los delanteros del Racing tampoco estuvieron afortunados en el remate.A falta de diez minutos para la conclusión José Manuel Aira retiró del campo a Antonio e introdujo a Vázquez. El Racing pasó a jugar entonces con una defensa de tres. No le sirvió de nada. El Marino cerró filas atrás y no concedió un solo espacio.

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