El pleno rechaza la moción del PP sobre Recimil y los vecinos salen “desanimados”

Recimil
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La situación del barrio de Recimil, un parque de cerca de un millar de viviendas de propiedad municipal, ha vuelto a encender los ánimos en el pleno. El Partido Popular presentó una moción para dar continuidad al proceso de regularización del censo que ellos iniciaron, pedir que se dote presupuestariamente el plan de intervención sociocomunitaria y solicitar que se utilicen los bajos de lo que era el edificio Bambú Club (ahora demolido) para crear un centro cívico. Cedió el PP la palabra al presidente de la asociación vecinal El Pilar, Jesús Caselas, quien denunció “el absoluto abandono del barrio”, la ocupación ilegal de viviendas, la paralización de la regularización de familias que habitan sus casas desde hace décadas y los problemas de convivencia por el tráfico de drogas o los conflictos entre vecinos. “La convivencia es peligrosa, con amenazas a diario y agresiones, algunas con mortales consecuencias”, afirmó Caselas. “Los paseos de las personas mayores han desaparecido de calles y plazas, atemorizados por niños y jóvenes que saben muy bien hacer su trabajo”, añadió. Aseguró que no se ha reforzado la presencia policial y que a los agentes “apenas se les ve, salvo en el cafetín del mercado”. Pidió inversiones para un barrio que debe tener, a su juicio, “una administración autónoma”.
A partir de ahí comenzaron las intervenciones políticas y el cruce de reproches sobre la responsabilidad en la situación de la zona y la acción o desidia del anterior gobierno del PP. Su portavoz, Martina Aneiros, afirmó que fue un equipo que “demostró la preocupación por el barrio de Recimil, deteriorado por la falta de atención permanente”. Masafret, de Ciudadanos, pidió una solución inmediata a los problemas y apoyó la moción.
Iván Rivas (BNG) acusó al PP de no haber invertido un euro en el barrio en cuatro años y al final presentar un proceso de regularización “sen ningún contido real”, “fundamentalmente propagandístico” y con un plazo de cumplimiento “de seis meses que coincidía coas eleccións”. 
También Beatriz Sestayo (PSOE) los acusó de haber hecho en su día “un paripé de anuncio” y de presentar un plan sociocomunitario “sen dotalo economicamente e sen persoal”. Detalló las medidas que ha puesto o pondrá en marcha el actual gobierno (censo, mediación en conflictos, estudio de los edificios para su rehabilitación, ayudas al alquiler o denuncias ante las fuerzas del orden) en lo que llamó una “intervención integral” y recordó que el PP intentó en su día retirarle a Recimil la categoría de Bien de Interés Cultural. También aseguró que se han destinado fondos a Recimil a través de la modificación de crédito aprobada en el pleno y que hay dos trabajadores sociales en la zona.
Para Álvaro Montes (FeC), la mejor prueba de que los planes de los anteriores gobiernos fueron un fracaso es el hecho de que el presidente de la asociación vecinal se presente en el pleno para volver a denunciar la situación. Reclamó a la Xunta implicación 
“Faltan a la verdad de forma reiterada y conscientemente”, acusó Aneiros en el segundo turno de intervenciones. Presumió de haber reparado treinta viviendas y de entregarlas y de que el PP “fue el único que puso el problema sobre la mesa y presentó un plan consensuado”. Aseguró que se invirtió cada año en la reparación de cubiertas y también reseñó la demolición del edificio en ruinas del Bambú Club. Además echó en cara a Sestayo la privatización de los servicios sociales porque “coge el dinero de la modificación de crédito y contrata a empresas”.
Rivas, al que se acusó de no haber participado en el plan sociocomunitario, comentó que las soluciones para Recimil del BNG y las del PP “son absolutamente diferentes”. Criticó que consignaran partidas en los presupuestos que no se gastaban ni en un 50% e ironizó con la demolición del Bambú. “Se a solución para a ruina é a demolición imos ter que demoler a cidade enteira”.

valoración
Además Sestayo comenzó a hablar del “colapso” de los Servicios Sociales y de la Casa Solidaria y del desmantelamiento de equipos como el de menores. Fue entonces cuando el presidente de la asociación cultural Ricardo Domínguez se levantó y se fue, con algunos de sus compañeros, protestando por el nivel del debate político. “Estades a chupar!”, “Dais vergüenza”, “¡Llevamos años escuchando las mismas tonterías!” fueron algunas de las frases que se escucharon mientras abandonaban el pleno.
La junta directiva de la AVV El Pilar manifestó que salió “muy desanimada”, según explicó después en un comunicado de prensa. Aseguran que en el debate “no se tocó absolutamente nada del barrio de Recimil, no se aceleraron las regularizaciones y no se propusieron métodos y presupuestos para su recuperación”.   
Las mayores críticas fueron para Beatriz Sestayo, quien “demostró claramente que por el bien de esta ciudad debería haberse quedado como parlamentaria en el Hórreo” Dicen que “se enzarzó en una discusión, fuera totalmente de la realidad, defendiendo políticas sociales que este barrio ya padeció en su anterior etapa”.

El pleno rechaza la moción del PP sobre Recimil y los vecinos salen “desanimados”