La matricida de Labañou se entrega en Málaga tras una huida de dos semanas

26 marzo 2019 A Coruña.- Buscan a una vecina de Labañou como presunta autora de la muerte de su madre La puerta permanece precintada por la Policía Nacional
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Después de huir durante dos semanas, la mujer de 42 años que supuestamente asfixió a su madre, de 71 años, con una almohada en el domicilio que compartía con ella en el número 44 de la calle Perú, en Labañou, decidió entregarse el lunes a las autoridades en una comisaría de Málaga. Ayer pasó a disposición judicial en esa misma ciudad. Al parecer, desde que cometió el presunto matricidio, la sospechosa había estado dando tumbos por varias ciudades, hasta que recaló en Málaga. La mujer alegó sufrir problemas de memoria, tanto en lo que se refiere a la muerte de su madre como a lo sucedido después. 

Lo que por el momento ha trascendido es que ambas mujeres se encontraban bajo la amenaza de desahucio desde hace tiempo, por impago del alquiler del piso que compartían. La tensión provocaba que ambas discutieran bastante los días previos al suceso y se vivieran momentos bastante dramáticos que habrían incluido intentos de suicidio por parte de la madre. Sin embargo, la mujer fue vista el fin de semana anterior a su muerte en un club de lectura que frecuentaba en Los Rosales, y nadie advirtió nada extraño.

En todo caso, el homicidio se habría cometido el domingo 24 de marzo, en el transcurso de una de las frecuentes discusiones entre madre e hija, porque el día siguiente era la fecha fijada para que la comisión judicial las desalojara de la vivienda. Es en ese contexto cuando se habría producido el homicidio. La sospechosa habría empleado una almohada para asfixiar a su madre, aunque no está muy claro si la víctima colaboró o no en su propio fallecimiento. 

Lagunas en la memoria 
Aunque no ha trascendido el contenido de la declaración de la mujer, dado que el caso se halla bajo secreto de sumario, parece que su testimonio es inconexo, debido a las lagunas en su memoria que afirma padecer. Por otro lado, fuentes cercanas apuntan a que la pensión de la madre era el principal sustento de ambas (la supuesta matricida no trabaja) y que no era la primera vez que tenían que pasar por un desahucio por motivos de impago. Otro punto a aclarar es que habían recibido mucho dinero de una herencia, aunque esta fuente de ingresos se habría agotado hace tiempo, lo que podría haber contribuido a que se sintieran desesperadas.     

En todo caso, una vez se dio cuenta de lo que había hecho, la mujer decidió darse a la fuga. Dejó a las dos mascotas, dos perritas, en la casa, custodiando el cadáver de su madre, se llevó algunas pertenencias y abandonó la ciudad, posiblemente durante la madrugada del domingo al lunes. Pocas horas después, la comisión judicial penetraría en la vivienda y descubriría el cadáver de la mujer, tendido en su cama. Se supone que junto a ella habría una nota manuscrita en la que la sospechosa habría pedido disculpas por su crimen, extremo aún por confirmar. 

Huida de madrugada 
Mientras los vecinos se despertaban con la noticia del crimen, la sospechosa había emprendido una huida sin rumbo claro. Se sabe que las autoridades la buscaron en Narón, de donde era natural, pero no encontraron pistas de su paradero y se ignora cuándo o cómo llego hasta Málaga.
Al parecer, la sospechosa pasó varios días en la ciudad, en condiciones precarias. No tenía mucho dinero, excepto el que había podido llevarse consigo, y es probable que la UFAM (la Unidad de la Familia y la Mujer) vigilara sus cuentas, dado que es el procedimiento habitual. Sin una salida clara a su situación decidió entregarse a las autoridades.

La matricida de Labañou se entrega en Málaga tras una huida de dos semanas