La ciudad vivió ayer uno de sus días más intensos con cinco procesiones

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Como cada Miércoles Santo, el Cristo de los Navegantes salió ayer en la procesión organizada por la parroquia del Socorro y que discurrió por el barrio de Ferrol Vello y el Arsenal Militar, al que accedió por la Puerta del Parque para ser recibido con un piquete de honores.
Se trata de uno de los platos fuertes de la Semana Santa ferrolana, donde dicho desfile no lo organiza ninguna cofradía y su imagen está tradicionalmente ligada a las gentes del mar. La Unidad de Música del Tercio Norte fue quien puso la nota musical en la procesión, que estuvo presidida por el obispo de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, Luis Ángel de las Heras, y el almirante jefe del Arsenal Militar, Francisco Javier Romero Caramelo.
El Arsenal estuvo abierto al público desde la salida del Cristo en la Iglesia del Socorro, a las 19.30 horas, hasta su retorno por la Puerta de la Cortina.
En paralelo, se llevó a cabo la procesión de Nuestra Señora de los Cautivos y el Santísimo Cristo Redentor (Cofradía de la Merced) y dos horas más tarde, comenzó el desfile del Cristo del Perdón y María Santísima de los Desamparados desde el santuario de las Angustias. La agrupación Timbaleros, la Banda Municipal de Ferrol y la de la cofradía fueron los acompañantes de este último acto.
La jornada terminó con la procesión de la Penitencia (Cofradía de Dolores) a las diez de la noche y la del Nuestro Padre Jesús camino del Calvario (Cofradía Soledad), con salida desde la capilla de la Orden Tercera a falta de 15 minutos para la medianoche.
Jueves Santo 
Durante el día de hoy saldrán a las calles de la ciudad las procesiones de mayor duración. A las 19.30 horas, hará lo propio la de la Pontificia, Real e Ilustre Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias, que recorrerá nueve vías hasta volver al santuario.
A las once de la noche, la Cofradía de Dolores procesionará con el Cristo de la Misericordia y María Santísima de la Piedad por las calles Arce, Magdalena, Carmen y Real, poniendo el punto y final a la jornada litúrgica.
Para el sábado, la cofradía de las Angustias recogerá limosna en su santuario como vienen haciendo desde el 1956, desde las nueve de la mañana y hasta las 20.30 horas. A cada persona que colabore se le entregará una flor de los tronos que salieron en procesión durante la semana.
La recaudación será entregada en el desfile de ese día, la de la Caridad y el Silencio, al Santo Hospicio de Caridad para el Refugio Pardo Patín, donde el pasado año desayunaron y cenaron 446 personas y 15.115 utilizaron su estancia. l

La ciudad vivió ayer uno de sus días más intensos con cinco procesiones