Cuatro colectivos critican la capacidad de almacenaje de los tanques de tormentas

una fase de las obras de saneamiento que se ejecutan en la ciudad j. m.
|

Las asociaciones ecologistas Adega y Verdegaia, la Comisión de Medio de la Asociación de Vecinos Recimil y la Sociedade Galega de Historia Natural  incidieron en la necesidad de construir el interceptor del saneamiento. Los trabajos deberían realizarse, señalaron, “ampliando las partes del mismo que muestran una falta de sección adecuada, redimensionando los tanques para que recojan por separado los flujos de tiempo seco y de lluvia, con bombas diferenciadas para cada modelo y reubicando el de Esteiro 2 junto al de Esteiro 1 o uniéndolos en la zona de Navantia-Centro de CI de la Armada”.
La nueva disposición permitiría, según aseguraron, completar en el futuro la canalización de redes separativas en las calles de Ferrol, Narón y Neda, tal y como se establecía en una planificación al respecto. “De esta forma conseguiríamos regenerar nuestra ría, hasta un estado limpio y sano para el bien de la ciudadanía y de los mariscadores”, apuntaron desde el colectivo. Las cuatro entidades explicaron además que el sistema de red unitaria “no es ni mucho menos más ventajoso o moderno que el de redes separativas” y criticaron que la capacidad de los tanques “apenas recogen esas aguas unos tres minutos de duración, exceptuando el tanque de Cadaval que sí cumple para las hectáreas de terreno impermeable contempladas en el proyecto”.
El colectivo muestra su sorpresa al no variar de tamaño los tanques con residuales más contaminantes (área urbana) y también por que el tanque “cuello de botella” de A Rana no disponga de capacidad de almacenamiento, así como por  la previsión de dos vertidos al año en este último. También cifran, atendiendo a un estudio, en 60 y no en 20 –como apunta Acuaes– el número de días de posibles vertidos. Las entidades inciden en que estos van a la ría y rechazan la “manipulación que se hace al decir que los tanques se van a ionizar para eliminar malos olores con el fin de convencer de que su ubicación en un parque rodeado de viviendas es compatible aunque sea indeseable”.

Cuatro colectivos critican la capacidad de almacenaje de los tanques de tormentas